De aquella casa
conservamos
los signos,
el estupor de madrugada,
y un sabor a ceniza
impregnado en la boca.
Las paredes
aún mantienen
la humedad
de lo que fuimos.
Imagen: Casa de Ingmar Bergman - Fårö (Suecia)
Fuente: https://www.theguardian.com/film/filmblog/2011/jul/06/ingmar-bergman-week-faro