Articulaciones Sinoviales: Valoración Fisiológica y Estrategias Didácticas
“Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo”, tal como Arquímedes planteó para la posteridad, las palancas naturales del organismo mueven nuestro mundo… el cuerpo humano. Las articulaciones sinoviales, debido a su arreglo estructural: cavidad articular, cartílago de amortiguación, líquido sinovial lubricante, además de accesorios como los meniscos, bolsas sinoviales, ligamentos extracapsulares e intracapsulares; posibilitan un apreciable margen de movilidad, razón por la cual se les clasifica desde el punto de vista funcional como diartrosis, gracias a la variedad de movimientos, por ejemplo: deslizamiento, rotación, eversión, inversión, protracción, retracción, abducción, aducción; ángulos, elevación, depresión, entre otros.

En el plan curricular se contempla el contenido de palancas en la asignatura Estudios de la Naturaleza, en donde los jóvenes participantes sienten gran curiosidad por las máquinas simples. Durante los años de servicio, se ha notado gran receptividad a la temática cuando se les traslada hacia la biomecánica del organismo. Inclusive, a quienes son deportistas y atletas de selección les interesa aprender en relación a dicho asunto vinculado a su régimen de entrenamiento diario.
Como se mencionó anteriormente, los movimientos articulares son diversos y en el presente post se analizarán determinados aspectos de estos mecanismos de engranaje que permiten realizar ciertas maniobras, proporcionando material didáctico y estrategias, como la elaboración de un goniómetro casero. Con el propósito de favorecer la consolidación de aprendizajes en el aula o ambiente deportivo, mediante la contextualización de contenidos por medio de casos comparativos en ejecución de técnicas y protocolos de trabajo de índole grupal. En consonancia con lo expuesto, se plantean los siguientes objetivos:
Objetivos
- Describir la estructura y fisiología de ciertas articulaciones sinoviales, en asociación a su mecanismo de palanca.
- Presentar un caso referido a la técnica empleada por un deportista, atendiendo a las articulaciones sinoviales que inciden en la ejecución adecuada.
- Diseñar un protocolo de trabajo práctico en relación al goniómetro casero, para determinar el grado de amplitud articular.
Engranaje de Piezas
En el cuerpo humano existe una perfecta maquinaria de engranaje, las articulaciones, proporcionando sitios de acoplamiento y contacto entre dos “piezas” del sistema óseo, hueso – hueso, o bien, hueso – cartílago. A las articulaciones se les puede catalogar en: fibrosas, cartilaginosas y sinoviales, considerando los componentes anatómicos que posibilitan el nexo entre las estructuras involucradas. Es importante señalar que, desde el punto de vista fisiológico, las dos primeras – a diferencia de las articulaciones sinoviales – ofrecen escaso rango de movimiento “anfiartrosis”, o inclusive ninguno “sinartrosis”. A continuación, se les presenta una imagen ejemplificando la clasificación.

Palancas Naturales
Las articulaciones sinoviales aportan un efectivo mecanismo de movimiento al organismo actuando como palancas. En efecto, esto es posible gracias a la acción conjunta de los sistemas de sostén y movimiento: óseo y muscular. Puesto que, los huesos implicados proporcionan las “piezas rígidas”, los músculos aportan la “fuerza” conocida como potencia y la articulación el “punto de apoyo” o fulcro. Asimismo, existen estructuras que conforman estas articulaciones sinoviales, que también contribuyen a la movilidad y mantenimiento, las cuales se especifican en la siguiente imagen:

A continuación se presenta una video – animación, con el objeto de comprender el mecanismo conjunto de las estructuras articulares sinoviales en asociación al sistema de palanca:
Fuente: en mi cuenta de YouTube @01carmincortez
¿Cuál es la importancia de estos nexos anatómicos? Cualquiera que haya experimentado un esguince o fractura, donde requirió de inmovilización en alguna diartrosis, ejemplo rodilla, cadera, codo, cintura escapular; en ese periodo seguramente supo valorar la relevancia funcional de estas coyunturas, las cuales normalmente el joven da por sentado.
Los ángulos creados por estas palancas fisiológicas, es un aspecto importante en la vida de las personas porque inciden en su accionar cotidiano, en especial quienes realizan actividad física de impacto. A los deportistas por sus habilidades kinestésicas se les facilita el aprendizaje de ciertos movimientos, los cuales implican una serie de aspectos biomecánicos para favorecer la coordinación, soltura, desplazamiento, potencia, así como también, evitar el impacto en estas conexiones y posibles lesiones.
En relación a lo comentado, se les presenta la siguiente imagen que ejemplifica el caso de un tenista – tenis de campo – y movimientos, ángulos y diartrosis implicadas en esta acción.

Tal como se muestra –en las imágenes capturadas – del saque de tenis, se nota una primera rotación en la articulación glenohumeral, ésta es un subtipo de articulación sinovial, denominada: enartrosis, debido a que posee una pieza esférica que embona perfectamente en una segunda estructura que presenta una concavidad, asemejando a un cáliz o copa. De igual forma ocurre una flexión de codo, articulación sinovial subtipo: tróclea, donde el deportista se vale del mecanismo de bisagra para generar un ángulo de 90º. Por su parte, las rodillas (articulación tibiofemoral), se flexionan entre 110º a 120º para asegurar el impulso. Cabe señalar que en la rodilla coinciden la articulación tibiofemoral interna y externa, además de la articulación femororrotuliana; este sistema integrado requiere de la aplicación de posturas para la estabilidad y soporte adecuado del peso del tenista, al igual que le ofrece movilidad durante sus desplazamientos en cancha.
En un segundo momento, se mantiene en el codo ángulo de 90º, se visualiza extensión lumbar y las rodillas flexionan a su máximo punto, la llamada “posición trofeo”. Posteriormente, la articulación glenohumeral efectúa rotación y abducción para asegurar el golpe, junto con la extensión del codo. Asimismo, se sucede el salto, gracias a la flexo – extensión de rodillas y articulación talocrural, acompañados de la contracción y relajación de las fibras musculares implicadas.
En este pequeño esbozo de lo evidenciado en la imagen, se observa la relevancia para el deportista de cuidar las posiciones idóneas, adoptando las técnicas efectivas para su rendimiento.
Entonces, ¿Cómo hacer que los estudiantes – algunos de los cuales son jóvenes atletas – valoren sus palancas fisiológicas? Una forma propuesta, es mediante el uso de placas radiográficas para su análisis comparativo, como ya se ha demostrado. La segunda, es a través del diseño de un goniómetro casero, que les permita realizar una valoración articular.
Seguidamente, se les muestra una imagen explicativa del goniómetro casero, en cuanto a materiales a emplear y procedimiento para su elaboración:

De acuerdo a lo planteado, es necesario describir que un goniómetro, también conocido como artrómetro es un instrumento muy utilizado en el campo de la fisioterapia, que consta de dos brazos, uno fijo y otro móvil, unidos por medio de un eje con escala en 180º o 360º, éste permite medir el grado de amplitud del movimiento articular.
Una vez elaborado el goniómetro casero, en la siguiente sesión de clases – por equipos de trabajo – se procede a la valoración articular. Tal como se señala en la siguiente imagen:

De esta manera, los participantes se percatan y aprecian este mecanismo de engranaje que hace posible diversas maniobras diariamente. Es menester, que valoren las estructuras que componen su organismo, desarrollando esa dimensión actitudinal dirigida al cuidado de su cuerpo, adopción de prácticas y estilo de vida adecuado, en sinergia al mantenimiento de la homeostasis.
Síntesis
La descripción de la estructura y fisiología de ciertas articulaciones sinoviales, en asociación a su mecanismo de palanca, permitió puntualizar en cuanto a la función de cada componente, bien sea, como amortiguador (almohadilla adiposa), lubricante (líquido sinovial), sujeción y refuerzo (ligamentos), flexión y fuerza de tensión (membrana fibrosa), entre otras estructuras que aseguran una mejor disposición de cargas, estabilizan la diartrosis y posibilitan su rango de movimiento. Teniendo en cuenta, la categorización de estas palancas fisiológicas en: primer, segundo y tercer género.
La presentación del caso referido a la técnica empleada por un tenista en relación con las articulaciones sinoviales que inciden en la ejecución adecuada del saque de tenis, es un ejercicio comparativo de interés, que les permite valorar el amplio margen de movilidad que les ofrecen sus sistemas de sostén y movimiento. Igualmente, conocer cómo aquellas técnicas aprendidas con facilidad kinestésica tienen un fundamento anatómico y fisiológico, para asegurar un movimiento natural, efectividad, así como también prever lesiones.
El diseño de protocolos de trabajo práctico tal como la elaboración del goniómetro casero, contextualiza los contenidos a la cotidianidad del estudiante. Los participantes muestran interés al percatarse de la anatomía de los subtipos de diartrosis y el tipo de movimiento que determinan. Así pues, pueden ejecutar en su quehacer diario: flexión, extensión, abducción, aducción, rotación (interna y externa), en hombros y caderas. Como también, flexión y extensión, en codos y rodillas. Se resalta la ejecución de actividades participativas y de manera cooperativa, en las cuales el estudiante interactúa con su equipo de trabajo, necesario en el proceso de socialización del conocimiento.
FUENTES: Las imágenes presentadas son inéditas capturadas y procesadas por la autora mediante el programa Power Point para convertirlas en JPG. La video – animación es creada también por la autora de este post .
Referencias
Ganong, W. (1998). Fisiología médica. Manual Moderno 16ª Edición: México, D.F.
Tortora, G. y Derrickson, B. (2013). Principios de anatomía y fisiología. Editorial Panamericana.