🌷🌺 "La Tita"🌺 🌷
Su nombre real es Petra Sosa "la tita", como le decimos en mi casa cariñosamente y se quedó así desde que un día mi hijo Fabián cuando tenía como año y medio, apenas comenzaba hablar, se guindo en la reja de su puerta y comenzó a balbucear a todo grito “tita, tita" para nosotros fue algo muy gracioso, desde ahí se quedó con ese apodo.
Ella tiene 86 años, es proveniente de la Guaira, vive en el apartamento de al lado con su hija Mayira, quien desde hace años se dedicó en cuerpo y alma a cuidarla.
Tita colaboró mucho con nosotros cuando tenía energías para hacerlo, ahora nos toca a nosotros devolverle un poco de lo que ella nos dio. Proviene de familia humilde, siempre recuerda a su mamá, a sus hermanos, las travesuras que hacía desde niña, de cómo vivían y con tristeza siempre cuenta como quedo huérfana a temprana edad.
A pesar de haber sufrido mucho en esta vida, es la persona más alegre que conozco, a pesar de sus males no deja de hacernos pasar momentos agradables con sus chistes.
Nosotras compartimos todo, es mi mejor amiga, no sé si ella nos adoptó a nosotros o nosotros la adoptamos a ella. Desde hace días le vengo explicando lo que estoy haciendo ahora en la computadora, ya que siempre que viene a verme estoy metida en la laptop, y entonces le comenté que estoy en un nuevo proyecto que se parece al Facebook, pero que aquí me pagan por publicar fotos; creo que fue la manera más fácil que encontré para explicarle.
La brujita se va a volar con la escoba
La tita nos echa muchos cuentos de su infancia, pero el que más me encanta oírle es, de cuando ella se crio en la Guaira, según dice vivía al lado de la casa del pintor Armando Reveron y su mamá. Ella dice que desde pequeña le hacia los mandados, y un día hasta le bordó una pintura inmensa, dice que Reverón la subía en una mesa grande donde estaba la tela y él le iba diciendo como tenia hacer.
Compartir la famosa pisca andina los fines de semana ya es tradición en nuestra casa, en mi tierra, Gocho que se respeta hace la pisca cada vez que puede. Mi esposo José tomó las fotos con su celular Huawei G-6 y ella posó con su mejor sonrisa, pero cuando vio la foto dijo: ¡Ay Dios mío, que vieja! como siempre nos moríamos de la risa.
De verdad este post es un homenaje a ella. Te queremos mucho, mi tita y le pido a Dios que te llene de vida y salud para que puedas seguir con nosotros un tiempo más.
Les quiero invitar a que cuidemos y brindemos cariño a nuestros abuelitos. Si ves a un abuelo sédele el puesto en la camioneta, ayúdalo a cruzar una calle, bríndale tu mano amiga, y si vives con un abuelo en tu casa, escúchalo, dedícale un tiempo, dale afecto, ten un gesto amable de vez en cuando, y por último recuerda que algún día todos vamos a llegar a esa edad, así que como dice el dicho, trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti.