Pero una de estas tardes me miré al espejo y me he encontrado con una arruga, oh Dios, no podía creerlo, no quería aceptarlo, entré en una especie de cólera, procedí a encender el ventilador, para alejar cada hebra de mi cabello y ver completo mi rostro.
Prendí la lámpara que más ilumina, me puse frente al espejo y me miré más de cerca, haciendo una fiesta y mi invitada era la morisqueta, y comprendí: que todas las expresiones que le he permitido a mi rostro expresar y sentir, son producto de todas esas líneas de expresión, pues como se darán cuenta, no soy un robot.
Mi frente hizo un pacto muchas veces con las expresiones de admiración o asombro, que al cerrar mis ojos o abrirlos demuestran cuan grandes son por ello. Son realmente expresivos, y que al fin de cuentas, que alivio saber que he vivido, sonreído, llorado, y que mi dentadura sigue intacta.
Por ello y en definitiva: Esta soy yo y así me acepto. ¿No son preciosos y perfectos mis dientes? ah y no se arrugan, un día se caerán, quizás...pero no será hoy.
"No me crean con rabia, me siento liberada"
Ejercicio # 1.
Agradezco a por tan nutritiva y divertida iniciativa e invitarme a participar.