Nunca te cambiaría, eres la luz de mis ojos y huracán de pasión.
Eres mi motivación en tierra firme y las suaves nubes de ternura que vivo a tu lado.
¡¿Cuál es la condena que debes pagar por la forma de tus labios pequeños y dulces?!
La respuesta es amarme.
No te cambiaría, siento paz al descansar en tu regazo protegiéndome de todo mal.
La oscuridad no es mi opción, eres la luz que alumbra mi espaldar, así no sentiré miedo al mirar atrás.
No te cambiaría nunca, eres mi presente y norte hacía un futuro de primavera.