El perfume Nº5 fue creado en el año 1921. Con esta creación, por primera vez una modista, Mademoiselle Chanel, entra en el mundo de la perfumería creando su propia fragancia. Hasta ese momento los modistas creaban moda y los perfumistas perfumes. Fue Mademoiselle Chanel la primera en unir estos dos conceptos.
En aquella época los perfumes eran todos uniflorales y ella quiso uno que llevara muchos componentes y así se lo pidió al perfumista ruso-francés Ernest Beaux.
Chanel creó Nº5 con la finalidad de perfumar su boutique y que esta tuviese un aroma exclusivo creado por y para las mujeres, un perfume con mucha feminidad y con él crear la fórmula de la feminidad eterna. Lo que ella no sabía es que se convertiría en el icono de la firma.
Ernest Beaux le presentó a Chanel los distintos perfumes creados para su encargo en envases de laboratorios numerados. El que más le gusto fue el envase número 5 y de ahí su nombre, ya que ella no quiso ponerle otro.
Dentro de ese sencillo envase de laboratorio destacó entre los demás por su minimalismo, un diseño que lo ha convertido en atemporal.
Su tapón está tallado con forma de diamante y decían que estaba inspirado en la Place Vendôme, donde estaba situada la vivienda habitual de Chanel.
Sus componentes son notas cítricas y florales, como la Rosa de Mayo y el Jazmín de Grasse, que son cultivados en sus propios campos y consiguen darle un aire de frescura y de feminidad. A la vez está compuesto por notas que despiertan sensualidad, cómo la vainilla bourbon y madera de sándalo.
Hoy por hoy os tengo que decir que es uno de mis perfumes indispensables. Un perfume para una mujer segura y con carácter.
Espero que os haya resultado interesante conocer un poco de la historia de ésta fragancia, ya que más que una fragancia, Chanel creó toda una leyenda.