La televisión es una de esas entidades que forman parte de nuestra intimidad, es cercana, familiar, nos aproxima a todas las facetas del mundo, desde lo mas frívolo hasta lo mas profundo y trascendental de nuestra cotidianidad. A pesar de tanta satanización ella ha sobrevivido y evolucionado manteniéndose como un algo necesario en nuestras vidas, entonces, ya deberíamos dejar de resistirnos y pactar con ella para que ocupe un lugar en nuestra lista de placeres cotidianos y al mismo tiempo controlarla cercándola con rituales y normas, algunas pueden ser:
Procure que el Televisor esté en su sala y no en su habitación.
Elija acuciosamente los programas o series que va a ver.
Siéntese cómodamente frente a la Tv, trate de no acostarse.
Al menos una vez a la semana comparta una de los programas con el resto de la familia.
Adorne ese ritual con bebidas o comidas especiales.
Elija una serie y hágala su cita de los Domingos.