La ciencia, según los registros históricos, ha sido la mayor fuente de conocimientos de la humanidad en los últimos siglos. Nos ha entregado invaluables saberes que nos permiten vivir la vida del modo que lo hacemos ahora; medicina que salva millones de vidas y tecnología que nos da la oportunidad de realizar hazañas antes imposibles. Además, nos ha enseñado cómo funciona la naturaleza, cambiando para siempre nuestra perspectiva del mundo que nos rodea.
Pero, algo sucede en nuestra sociedad: en la escuela nos enseñan cosas por repetición y nos dan información, a veces innecesaria, que debemos memorizar pero no comprender. Así, estudiar ciencia parece inevitablemente aburrido e incomprensible, dándonos a entender que la ciencia es solo para unos pocos. Debido a esto, gran parte de la población no sabe realmente ni qué es la ciencia, ni qué estudia.
Entonces , ¿qué hacemos?
¡Sigue leyendo! En esta oportunidad, daremos inicio a una serie de artículos educativos, en los cuales explicaremos con un lenguaje simple y cercano lo que es la ciencia y algunas de sus disciplinas, para luego hacer interesantes preguntas que alimentarán tu curiosidad.
Ciencia
Primero, veamos lo que nos dice la definición de la Real Academia Española de la palabra Ciencia:
Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente.
Bueno, esta definición nos dice mucho, pero puede ser un poco más simple. En otras palabras, podemos decir que la ciencia corresponde a lo siguiente: método para encontrar explicaciones a fenómenos observados en la naturaleza, el cual se sustenta en un análisis racional y una comprobación experimental de las ideas planteadas. Por ejemplo, si pensamos que la tierra es plana, debemos presentar pruebas observables para corroborar que la idea es correcta y, además, la forma de obtener estas pruebas debe ser reproducible por cualquier otro.
La conocimientos obtenidos por la ciencia que nos enseñan en la universidad parecen bastante complicados: ley de gravitación universal, reacciones químicas o la reproducción de una célula. Pero, podemos hacer ciencia con cosas muy simples y, de hecho, la utilizamos cotidianamente para resolver problemas o responder algunas dudas. Por ejemplo, creemos que el bus pasa a las 12:15, pero nadie nos lo ha confirmado. Por ello, vamos a la parada unos 10 minutos antes y, cuando llega el bus, miramos la hora. Repetimos esto múltiples veces y, cuando ya vemos que el bus efectivamente ha llegado a las 12:15 en todas las ocasiones, confirmamos que esa es su hora de llegada.
Esto nos lleva a una reflexión: la ciencia no corresponde simplemente a un método inventado aleatoriamente, si no que es una facultad intrínseca del ser humano, que es utilizada desde que somos bebés para conocer el mundo en el que vivimos [1].
Entonces, ¿qué es la ciencia formal?
Corresponde a la estandarización de los métodos a utilizar para la obtención de conocimientos, definiendo el método científico y estableciendo diferentes disciplinas académicas encargadas de estudiar distintos fenómenos.
A través del uso formalizado de la ciencia, hemos sido capaces de responder a interrogante milenarias y a comprender el funcionamiento de la naturaleza, para así utilizar estos conocimientos en nuestro beneficio.
Grandes áreas de estudio
Las ciencias que estudian la naturaleza las podemos clasificar en tres grandes áreas; Física, Química y Biología. A grandes rasgos, cada una de ellas se encargan de lo siguiente:
- Física: estudio del comportamiento de la materia, el tiempo, la energía y el espacio, analizando sus transformaciones e interacciones. Es considerada la disciplina académica más antigua de las ciencias.
- Biología: estudio de los seres vivos, analizando su evolución, origen y propiedades. En términos más amplios, podemos decir que la biología se encarga de estudiar la vida
- Química: estudio de la materia a nivel atómico, molecular y estructural; analizando su composición, propiedades y transformaciones.
A partir de estas tres grandes áreas se desprenden un gran número de disciplinas que estudian partes más específicas, tales como: astronomía, cosmología, ecología, química orgánica y muchas más. El próximo miércoles continuaremos explorando estos conocimientos y presentaremos una disciplina de la biología que presenta muchas maravillas: la botánica.
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Fuentes consultadas
- Adriana G. , John C. y Johanna R. (2008). El pensamiento científico en los niños y las niñas: algunas consideraciones e implicaciones. IIEC volumen 2, NO.3, 2008: 22- 29 . Extraído de http://www.cmaps.ucr.ac.cr/rid=1RXS8VTTV-1JVFJRL-3L8/pensamiento%20cientifico.pdf
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