Cuando vas a un parque y te sientas en alguna banca te sientes dueño de ella, tanto así que si en un momento dado, te levantas para arrojar un papel al cesto y al regresar consigues a alguien más sentado allí, le indicas que ese es tu puesto y muy probablemente esa persona, se disculpará y se sentará en algún otro lugar.
Igualmente sucede con las empresas, TU lugar de trabajo es TUYO y todo el mundo lo entiende como tal, tanto así que aun después de haberte separado de esa empresa, durante algún tiempo se seguirán refiriendo a ese lugar como TU lugar de trabajo, a pesar de que no lo poseías, solamente lo disfrutabas.
Ultimamente lo estamos viendo muy a menudo en las personas que han emigrado diciendo que extrañan SU país, como algo que es suyo, cuando en realidad quien le pertenece es la persona al ser ciudadano de ese país.
Esta mentalidad es la que deberíamos imponer con respecto a todo lo que disfrutamos, a los bienes públicos, transporte, hospitales, centros educativos, de recreación, etc. Que bueno es sentirse propietario de lo que uno disfruta, pues bien, esa sensación debería proyectarse hacia el cuido y mejora de lo disfrutado, es decir, si entras a un transporte público, intenta dejarlo, sino mejor, en igual estado al que lo encontraste, nada te cuesta recoger un papel del piso y arrojarlo a la cesta, si todos hiciéramos eso no habría basura en el piso y esa imagen de limpieza mejorará nuestro ánimo al sentirnos en un espacio limpio y bien cuidado, si por ejemplo observas algún tipo de deterioro, infórmale al conductor de ello y si te es posible ofrécele tu ayuda para repararlo. ¿ Te imaginas una sociedad en la que todos estemos pendientes del cuidado del entorno?
Te apenaría hacerlo, es posible, porque sientes que serías el único que lo hace, pero el mejor consejo es el ejemplo y si tú y yo comenzamos a hacerlo y vamos invitando a otros a hacerlo, seguramente lo lograremos.
La propiedad privada debe ser cuidada y resguardada en función del beneficio que produce a quienes la disfrutan, cuida tu empresa, cuida el lugar donde vives, cuida tus instituciones, si puedes hacer eso con lo propiedad pública, imagínate que no haría por tus propiedades.
Por otra parte, jamás seremos poseedores absolutos de nada, siempre estaremos a merced de las circunstancias, guerras, vandalismo, desastres naturales, litigios, ruptura y separaciones de bienes, etc. Así que más que, preocuparte por tus propiedades, disfrútalas y cuídalas, igualmente con las propiedades ajenas o colectivas, quien se siente propietario de algo no lo daña.
Nuestro tiempo en esta vida es muy corto para dejarlo en el atesoramiento de cosas, disfrútalas, compártelas y así cuando se acabe tu tiempo te sentirás satisfecho de haber disfrutado de una buena vida.
●●●
Si te gusta nuestro contenido,ven y apoya a @Cervantes como Witness en
https://steemit.com/~witnesses