Amigos lectores de @Cervantes, luego de la infancia temprana, en que nuestros abuelos son preciosos compañeros de juegos y depositarios de un luminoso amor, comienza un proceso de extrañamiento que no se detiene, quizá, hasta que nosotros mismos somos ancianos. Ese otro, el anciano, es también espejo de lo que temo: el deterioro físico, la declinación cognitiva, el marchitamiento de la belleza juvenil... Todo en este otro que veo me hace querer olvidarlo.
¿Tiene que ser de este modo? Muchos coincidirán, entre ellos hombres y mujeres de la tercera edad, en que estas distancias responden a esquemas culturales que ignoran una parte muy relevante de la realidad de la vejez.
Me gustaría iniciar estas líneas con un fragmento del hermoso y hondo poema Abuela, de la poeta uruguaya Ida Vitale, porque me parece que atrapa acertadamente el sentimiento de inaccesibilidad que asalta con frecuencia a quienes son más jóvenes frente a los ancianos:
Sé que sobre sus faldas tibias,
tibia dormía otra Verdad secreta
que acunó su quietud.
La luz bajo cortinas de filé melancólico,
por años la enfrenté desde otra mecedora,
sin lograr alcanzarla.
Ida Vitale, fotografía de Pdx123
Si bien Ida Vitale se refiere a una realidad más cercana y particular de su historia familiar en la persona de su propia abuela, el texto logra tocar de manera sensible y más general un aspecto central que me gustaría compartir con ustedes: cómo nos acercamos a ese otro que es un viejo, o, más concretamente, la dificultad para conectar con el legado que la experiencia vital de los ancianos acumula y atesora, y que no solo se puede transmitir, sino que es utilizable y, en contacto con las nuevas y distintas experiencias, transformable en oportunidades de incalculable valor.
Ese otro que ya no puede seguir siendo extraño
Detalle de fotografía propiedad de Kansas Union, Lawrence, EUA. Fuente
El periodista norteamericano Philip Wright Whitcomb logró expresar muy bien esta circunstancia y la necesidad de superarla en El correo de la UNESCO, de octubre de 1982. Con 89 años, obtuvo el título de Doctor en Metafísica Escolástica por la Universidad de Kansas. Cursó sus estudios luego de haber trabajado por 64 años como corresponsal extranjero para diversos periódicos norteamericanos en distintas partes del mundo. Este hombre, sin duda meritorio, expresó, a propósito de la clausura de la Primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, convocada por las Naciones Unidas y realizada en Viena el 6 de agosto de 1982, que un factor fundamental para considerar la importancia de los ancianos “que nada tiene que ver con la piedad, el respeto o el amor por las personas de edad, ni con la cautelosa consideración de su poder político” ( puesto que son un grupo en considerable crecimiento) “es el reconocimiento cada vez mayor de que el mundo de hoy y de mañana no puede permitirse menospreciar la contribución que puede hacer esa creciente legión de hombres y mujeres de edad avanzada.” Y es muy cierto:
Según el informe Perspectivas de la Población Mundial, de 2017, se espera que el número de personas mayores de 60 años, calculado para el 2017 en 962 millones, sea el doble para el 2050 y el triple para 2100; es decir, que para esta última fecha haya una población mundial de 3100 millones de ancianos, y hayan sobrepasado con creces a la población joven.
Y están tomando las redes.
Estudios recientes conducidos por el Pew Research norteamericano, la Fundación Vadafone del Reino Unido o el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio español demuestran que existen más de 30 millones de usuarios de redes sociales e internet cuyas edades superan los 65 años.
Estamos viendo prorrumpir el empoderamiento de una porción significativa de esta “magnífica legión de los viejos”, como gustaba llamarla Wright Whitcomb, en uno de los bastiones que la sociedad más contemporánea ha reservado a la juventud. Estos hombres y mujeres, compañeros de navegación, usuarios con quienes estamos manteniendo contactos virtuales cotidianos, están decididos a incorporarse a las nuevas eras y a no dejarse relegar de las increíbles hazañas modernas, entre las cuales debemos comenzar a incluir la transmisión de un legado vital insustituible.
Los hombres y mujeres de esta hermosa legión, dulcemente relegada, como diría Edgard Morín en El hombre y la muerte(1974), bajo el eufemismo institucionalizado de tercera edad, tienen perfiles, historias y saberes, experiencias de un mundo para algunos tan lejano que ya es nuevo. También son portadores de una condición etaria que tememos por el desgaste biológico que implica, pero también por los infortunios sociales que hemos contribuido a crear, al someter a esta legión que ahora se revela en nuestras redes a un aislamiento forzado construido culturalmente por las sociedades.
¿Quiénes son exactamente estos ancianos rebeldes? Por sus perfiles de Steemit, Facebook, twitter, y otros, los conoceréis. Y es muy posible que ya los conozcas y estén entre tus contactos favoritos.
Sin duda, está cambiando la forma en que envejecemos. Sin olvidar las extensísimas regiones del mundo donde la tecnología es aún una quimera, incluso para los más jóvenes, ser viejo en la era de la blockchain no es igual.
Legionarios magníficos de Steemit
Seguramente conocen gente increíble de la tercera edad en Steemit, y entre ustedes, amables lectores, seguramente hay algunos.
Gente con con historias maravillosas para contar. Gente con talentos indiscutibles. Gente con saberes y cultura que se nos hacen (y lo son) monumentales. Gente con formación y experiencia gigantescas. Gente que, aún siendo portadores de tantas dotes, está dispuesta a aprender y a aportar con generosidad su experiencia, formación y talento. Los animo a compartir sus comentarios sobre ellos. Destacaré para ustedes una pequeña muestra.
Que la vida los trate amablemente a todos: @Sacra97
Esta frase es su leit motiv. Es una maestra amante de su hogar. Madre. Vendedora y una apasionada reparadora de máquinas. El blog de es un recorrido por una experencia vital curiosa, sonreída. De ella pueden aprender la amabilidad de la vida.
Un blog de alto perfil técnico y de experiencia intelectual y artística. Con formación experta en las áreas de agricultura y obras civiles, ejerce con pasión las artes de la fotografía y la cocina, así como la literatura. De una energía envidiable, mantiene un blog dinámico y muy valioso.
Pocos recorridos artísticos son tan excepcionales como los que podremos hacer por las acuarelas e ilustraciones que muestra en su blog. Sus textos son, además, de mucha perfección. Amante del Quijote. Sus ilustraciones de este libro son extraordinarias.
El blog de esta talentosa pintora y escritora con obra publicada es toda una experiencia. Con su esposo, lleva el Estudio Penta, desde donde realizan investigación en arte y patrimonio, trabajan en la conservación y restauración de bienes muebles, y diseñan y construyen juguetes artesanales educativos en maderas autóctonas de Venezuela.
Sus recreaciones de poblaciones del oriente venezolano son excepcionales.
Creo haberlos dejado en excelente compañía, espero que la disfruten. Hasta una próxima oportunidad.
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