Actualmente alrededor del mundo estamos viviendo una época un tanto difícil en cuanto se refiere al tema de la política, ya que cuando se trata de elegir a un representante político que resulta elegido por el pueblo, mediante elecciones “libres” y periódicas, tal y como sostiene la teoría electoral de la representación, cumple o tiene que cumplir con sus propuestas expuestas en las campañas electorales. Sin embargo, la mayoría de los aspirantes tienen una trayectoria que los identifica como corruptos o no, pero a pesar de que lo sean o no, algunos de ellos tienen una larga trayectoria que con los años se han convertido en los favoritos.
Por otra parte, a pesar de que en la actualidad contemos con las herramientas para elegir quien es la mejor opción, las personas prefieren seguir la línea de “dejarse llevar por la bondad”, sin ejercer ese libre albedrío de investigar y escoger con sabiduría a sus nuevos representantes, pero la verdadera cuestión no es por quién votar, sino…
¿Realmente vale la pena ejercer el voto?
Una pregunta que deberíamos hacernos, ya que muchos de nosotros hemos visto cómo este sistema viejo de elección se puede manipular (bases de datos) y hacer que cualquiera pueda cometer alguna fechoría sin que nadie se de cuenta.
Ahora bien, si realmente valiera la pena ejercer el voto, el sistema sería descentralizado para que así la sociedad pudiera ejercer este derecho de una manera ética y transparente. Por otro lado, si las votaciones estuvieran basadas en la cadena de bloques tendrían que haber ciertas circunstancias para lograr votaciones en blockchain. Sin embargo, para que este sistema se implemente, tendría que haber una revolución tanto política como social, debido a que la corrupción es un tema de nunca acabar y lamentablemente las personas piensan que hay un salvador que los va a sacar adelante como país, sin embargo; lamentablemente esto es una mentira y la gente prefiere no verlo, pero ahora dime tú…