Todos hemos conocido la historia del Titanic. Si no habíamos escuchado o leído esa interesante historia, pudimos ver la película taquillera que fue protagonizada por Leonardo Di Caprio y Kate Winslet. Se trata del barco más grande del mundo, para esa época, que se hunde en su primer viaje, luego de haber tenido una colisión con un Iceberg.
Los hechos que marcaron la historia fueron muchos, entre ellos los siguientes:
Cuando le preguntaron al Ingeniero que construyó el barco si había peligro de hundimiento, él respondió una famosa frase: "Este barco no lo hunde ni Dios".
Uno de los mayores problemas fue que las personas que se salvaron correspondían a las de primera clase mayoritariamente, muchos botes se fueron con muy pocas personas; los de las clases inferiores no pudieron abordar los botes.
Habían muy pocos botes salvavidas para la cantidad de personas que abordaron el barco.
Si el barco no hubiera ido con tanta velocidad en aguas que se caracterizan por ser heladas y tener icebergs, quizás hubiera dado tiempo de detectar el trozo de hielo en la superficie del mar.
En el barco iría la crema y nata de la sociedad Inglesa.
Era su primer viaje y se consideraba un barco insumergible debido a su diseño y construcción.
Ahora bien, esta historia no solo causó una gran conmoción el año en el cual ocurrió dicha tragedia, sino que marcó la historia de los buques de pasajeros para el resto de la historia; debido a que tal acontecimiento fue terrible, por la cantidad de personas que perdieron la vida y por la negligencia de no llevar tantos botes salvavidas como personas cabían en el barco.
Pero además de ello, hubo un acontecimiento que simplemente es espeluznante: el año 1898, catorce años antes del hundimiento del Titanic, un escritor de nombre Morgan Andrew Robertson escribió una novela titulada: "Futility".
El libro hubiera pasado desapercibido si no se correspondiera tan perfectamente con los acontecimientos sucedidos catorce años después al Titanic. El libro narra la historia de una buque que se hundió y estas son las coincidencias:
- En el libro el buque hundido se denominaba El Titán.
- Ambos buques estaban construidos con tres hélices y dos palos.
- Ambos buques eran de acero.
- Ambos buques tenían capacidad para 3 mil pasajeros.
- Ambos buques tenían un peso de entre 45 y 46 mil toneladas.
- Ambos buques no poseían el suficiente número de botes salvavidas.
- Ambos buques chocaron en la proa con un iceberg.
- Ambos buques sufrieron la colisión a pocos centenares de millas de diferencia.
- Los principales accionistas de ambos buques eran norteamericanos.
- Ambos navíos eran propiedad de navieras inglesas, radicadas en Liverpool, con oficinas en América, en Broadway, Manhattan.
Como podemos observar, no pueden ser simplemente coincidencias las que acompañan a ambas embarcaciones. De hecho, cuando ocurrió el accidente con el titanic muchos recordaron el libro; se realizó una nueva edición la cual se convirtió en un Best Seller.
De igual modo, esta tragedia no fue exclusivamente tomada por el Director de Películas James Cameron; así como esta, también muchas otras versiones se llevaron a la pantalla gigante años anteriores.
- Titanic. Película del año 1943. Película alemana dirigida por Herbert Selpin.
- Titanic. Del año 1996. Titanic es un telefilme estadounidense sobre el desastre del buque RMS Titanic, ocurrido el 15 de abril de 1912. Dirigida por Robert Lieberman.
- Al Rescate del Titanic. Fecha de estreno 01 de agosto 1980. Dirigida por Jerry Jameson.
Como podemos observar esta tragedia ha dado mucho de que hablar y lo más interesante es la exactitud con la que escribió su libro el escritor Morgan Andrew Robertson, en su obra escrita: Futility.