La belleza de un "Alma mater" está representada tanto por la casa de estudio, como por las personas que estudian en ella. Lo que hace que una universidad sea hermosa no es su infraestructura, son las personas que estudian ella, que con su carisma, su actitud, bondad y dulzura, dejan una parte de ellos mismos tanto en la universidad, como en las personas con las que se topan.
Agradecimiento especial a José Pinto.