“¿Qué es nuestra imaginación comparada con la de un niño que intenta hacer un ferrocarril con espárragos?” Jules Renard (1864-1910) Escritor y dramaturgo francés.
La imaginación de un niño es muy grande, al punto de poder divertirse con cosas que nosotros los adultos descartamos de plano, es por ello que a un niño al que se le deje desarrollar su imaginación, es altamente feliz.
Los niños ven cosas que para los adultos, que como no se parecen a lo que conceptualmente conocemos, sencillamente no existen.
Eso me pasó con mi hijo y mi hija que estaban jugando con unos vasos de plástico e hicieron un teléfono, yo los observaba y ellos conversaban tranquilamente.
– ¿Cómo pueden hablar así? –me pregunté.
Me acerqué a ellos, y sin darme cuenta de lo aguafiestas que sería, los interrumpí. –Así no es, tienen que ponerle un hilo y pueden escucharse, así es el experimento que hacía cuando era niño, –les dije.
Mis hijos se me quedaron viendo, – ¿Qué le pasa a papá? –Seguro pensaban.
Interrumpe la hembra con ingenua sutileza, –Papá, eso era en tus tiempos, estos son inalámbricos, no necesitan cables, –Me dijo.
Sin poder pronunciar palabras me di cuenta que los niños y su imaginación están para romper esquemas, desde ahí hasta hoy en día no prejuzgo, solo los observo, me integro y trato de entenderlos.
Que sabias palabra son “Definir es limitar”, Oscar Wilde.
Un día que salimos de compras de al mercado, mi hijo varón –me preguntó, – ¿Papá podemos hacer un estacionamiento para mis carritos?
Mi respuesta, iba a ser no, sin embargo ya con la experiencia del teléfono, que recordé de manera inmediata, –Le pregunté, – ¿Cómo podemos hacer, papi?
–Fácil papá, con cartón, –me dice –tú me ayudas –culmina su comentario.
La hembra al escuchar esa propuesta, –Si, papá tú todo lo puedes, anda, por favor –gritó desesperadamente. Fue así como nació, el proyecto del estacionamiento de carritos de juguete de cartón.
Para eso solo necesitamos: tijeras, marcador, cinta adhesiva, pega y cartón y el centro de cartón de los rollos de papel higiénico.
Planificaron como querían el estacionamiento, tiene que ser de 2 pisos y con pista para helicópteros y necesitamos un punto de venta para que paguen los clientes.
Los chicos iban plasmando sus ideas y yo las recortaba, sin interrumpir y siguiendo al pie de la letra sus instrucciones, recordando lo del teléfono. Estos fueron los resultados.
Les puedo decir que jugaron por horas y días, lo más importante y nuestro aprendizaje, fue que ahora cuando vemos algún material de reciclaje en cualquier sitio y les pregunto a mis hijos ¿Qué es eso? ellos sin dudar responden lo que queramos, papá.
“El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.” Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) Poeta español.