---- ¡Upa compadre! ---- escucho y volteo, un hombre viejo con bastón en mano, vestido de blanco con sombrero y misterioso aspecto…
---- ¿Para dónde se dirige compadre? ---- pregunta aquel anciano…
---- ¡Para mi casa! Que ya no aguanto la mona… ---- respondo tartamudeando por efecto del alcohol…
---- Venga conmigo compadre ¡venga! que si sigues tu camino no veras la luz del día. ---- un asombro recorre mi cuerpo, mi piel se eriza y ¡exclamo!...
---- ¡Cómo! ---- exclamó asombrado por esas palabras…
---- ¡Si compadre! haya más adelante, hay dos zagaletones que solo quieren mal para usted… ---- me reafirma aquel extraño hombre…
---- ¿Quién es usted? Yo no lo conozco… ---- increpo al anciano en medio de la torpeza de los gestos por la embriaguez…
----- Yo soy Don Nicanor, Nicanor para su merced. Yo conozco a tu abuela Pascuala, me mando saludos y bendición para ti… ---- no podía creer lo que este ser me estaba diciendo…
---- ¡Usted como que también esta borracho! mi abuela murió hace muchos años y está enterrada en el cementerio ---- increpo nuevamente al anciano con esas palabras...
---- ¡Si compadre, yo lo sé!… ---- responde en medio de una risa suspicaz y con su respuesta, se turba mi mente, mi vista se nubla, mis sentidos se alteran y la realidad se desdibuja delante de mí. Toman de mi brazo y me abrasa por los hombros y conducen mis pasos…
---- Descanse a aquí compadre, descanse, que lo vamos a cuidar un ratito más… ---- Es lo último que mi mente desorientada alcanza recordar…
De las Mercedes
Ochoa Pinto Morillo
1868-1957
En honor a Don Nicanor Ochoa un Venezolano Ejemplar
Digno representante del
Folclor religioso Nacional…