(Salmos 62:1-5) "En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación. El solamente es mi roca y mi salvación; es mi refugio, no resbalaré mucho. Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza.
Dios solamente puede sostener nuestra vida. El Salmista David expresaba que Dios era su único refugio porque había visto que poner su confianza y esperanza en los hombres; no le era del todo segura, porque el hombre puede llegar a errar, y las circunstancia puede hacer cambiar el rumbo de la vida y de los pensamientos. Como todo en éste mundo, nada es permanente, y lo que puedo pensar hoy acerca del futuro, mañana lo puede cambia una palabra, un evento, una noticia.
Yo decido decir como el Salmista: "En Dios solamente está acallada mi alma, Él es mi esperanza"... y en Él decido esperar, porque sé que todos los que confían en Él; no serán avergonzados.
¡Chau, Chau!