Que tiempos críticos estamos viviendo, tan solo soy un joven de 22 años y ya no logro recordar esa Venezuela productiva que era la madre y hogar de acogida para muchos países vecinos. El país de las oportunidades, el país donde los asiáticos, europeos y estadounidenses venían a crecer trabajando en nuestro hermoso país!
El grato Venezolano con su cerveza y la sopa con la familia, los niños corriendo, jugando con los cohetes en navidad mientras que nosotros en familia hacíamos nuestras hallacas; Como olvidar esos desayunos tan deliciosos, esas arepas con carne mechada y queso, nuestras empanadas o ir un fin de semana a la playa y comerse un rico pescado a orilla de mar.
Todo esto lamentablemente se ha perdido, nuestro país va decayendo día a día, nuestros hermanos estan huyendo, sus madres los lloran por la angustia de saber que les pasara en otro país el cual no conocen, No tenemos la necesidad de irnos a otro país a trabajar, deberíamos estar en nuestro país echándole bolas! no se ustedes pero yo no logro ver esa luz al final del túnel, en Venezuela todo está corrompido, las entidades de seguridad pertenecen a asesinos, ladrones, secuestradores.
Se que todos recuerdan las protestas del año pasado, yo fui a casi todas, me golpearon y recuerdo cuando un dia a media cuadra de la embajada de Canadá me pegaron una bomba lacrimógena en la pantorrilla, era de noche y el paramédico me dijo que no necesitaba puntos,sin embargo al llegar a mi casa me di cuenta que literalmente tenía un hueco en la pantorrilla, yo introducía mi dedo índice en la herida para limpiarla, recibí muchos perdigones en el cuerpo, me pegaron otra bomba en el hombro, me llevaron a Clínicas Avila y me pusieron un inmovilizador en el brazo, semanas después fui capturado junto a un compañero en el distribuidor de los Cortijos, cerca de la Duncan, donde nos golpearon brutalmente y luego nos soltaron en la autopista todos mal heridos, pero no sirvió de nada, fuimos traicionados, abandonados y olvidados por todos, no sirvió de nada entregar nuestras vidas por este hermoso país.
No importa la edad que tengas para protestar, porque cuando te van a robar no te piden la cedula para saber si eres mayor de edad.
Recuerdo que el 5 de Mayo de 2017 me despidieron de la empresa donde estaba laborando por recorte de personal, el 1 de mayo habían aumentando el sueldo y cómo la empresa estaba crítica en sentido financiero despidieron a los empleados más nuevos donde yo me incluía, recuerdo que me entregaron un cheque en aquel momento por 185.000,00 B.s y esa misma tarde cargando el uniforme de mi antiguo trabajo proteste en contra de este gobierno tirano, de allí en adelante viví una vida muy dura, mi padre me boto del apartamento porque yo andaba protestando y como no tenia mas familiares en Caracas me tocó vivir aproximadamente de 5 a 6 meses en la calle ¡Sí en la calle! dormía en las plazas, escondiendome de la policía, me preguntaba porque en un país tan rico como Venezuela un joven como yo tenía que estar viviendo en la calle.
Me asesinaron un compañero de una puñalada e el cuello, se desvanecía mi vida, no le veía sentido, todos los días me despertaba sin saber que hacer, es cierto que viví en la calle pero jamás estuve sucio y mal vestido ya que todavía mantenía firme mi moral, mi educación y mis valores!!
El 20 de mayo tuve el honor de ser el novio de una hermosa chica que conocí en las protestas, ella me ayudo y me ayuda demasiado, en esos tiempos ella me lavaba la ropa, me cocinaba y me cuidaba demasiado, hoy en dia vivimos juntos y ya vamos a cumplir 1 año juntos! No negaré que viví muchas cosas que muchos no soportan pero mi firmeza y decisión de luchar por mi libertad me mantuvieron de pie.
Algo que aprendí de toda esta experiencia es que nadie es invencible, vi muchos bravucones llorar, vi muchos compañeros caer muertos en el asfalto, otros salir heridos, vi muchos robando, vi muchos drogados, vi infinidades de cosas que quizás muchos de ustedes en toda su vida no lograrán ver, tengo fe que esto acabara y como todos sabemos "después de la tormenta viene la calma"
Espero que esta experiencia les halla gustado y que por más que sufran vean a su alrededor y verán muchas personas en peores situaciones que ustedes, tengan fuerza, fé y esperanzas, pero si este país llega a necesitar su presencia en las calles no duden en hacerlo.