Hoy tengo que partir,
a un mundo distante,
donde aún no me alcanzaras.
Recuérdame siempre
en ese sublime beso,
en esa caricia cuando el viento roza tu alma.
Me estoy yendo no por que quiera,
si no porque mi cuerpo ya no puede más,
y ya ha dado todo lo que tenía que dar.
Recuérdame en aquellas canciones
que nos dedicamos,
en ese paraíso que construimos,
allí estaré.
Viviré en tus pensamientos,
en cada paso a tu andar,
en aquellas memorias que nunca morirán.
Dame ese último beso,
con lo que queda de mi aliento,
sellando mi final con tu amor eterno.
Me despido mi amor, ya es hora de partir,
estaré esperándote del otro lado,
solo recuérdame hasta el momento
en el que nos podamos encontrar en la inmensidad.