Se asomaba sigiloso, cerca a un balcón,
en una noche abrumada
por tabaco y por alcohol,
ojos rojos escarlata,
se presentaba un dragón.
Lanzallamas encendidos,
eran sus labios como vapor,
piel reseca y moribunda
una herida por cada dolor.
Y un silbido es el anuncio
de un destino irrefutable.
Dragón de noche sombría
que exclama con la mirada,
mi princesa está triste
qué le pasa a mi amada.
¡Oh, mi diosa, bella, eterna!
le cantaba a sus pies.
En dudoso paso cruzado
emprendía vuelo alterno,
esquivando en el vuelo
el castillo embrujado
que llevaba diez mil años
sin limpieza ni cuidados.
Caballero galopante
se acerca en su corcel,
con mirada inquietante
el dragón lo piensa bien,
enfrentarse a la batalla
o volver al amanecer.
La princesa yace inerte,
guía sus ojos hacia él,
bello mirar que inspira ternura
que al dragón lo hacen volver,
el dragón vuela mientras piensa, que aunque la batalla sea dura
por mi princesa daré mi vida.
Bellos labios tapizados
por brillantes y colores,
la princesa muestra una sonrisa
que al dragón lo hipnotiza,
el dragón va decidido
por su doncella primeriza.
Y lanzando un gran fuego
va creando negras brisas,
el dragón en alto vuelo
va azotando el frío viento,
extendiendo sus grandes alas,
y golpeando el aura helada.
Más cercanos hacia la alborada
volaremos juntos los dos,
no desmayes mi princesa
grita el dragón con gran fervor,
cada quien en esta era
lucha solo su gran guerra
Christian.C
Poema de mi pag personal Soy poema, soy verso
Imagen extraída de Universo espiritual