La sangre fluirá cuando se unan carne y acero.
Y tomará el color del sol de la tarde al secarse.
La lluvia de mañana limpiará las manchas
pero algo quedará para siempre en nuestras mentes.
Quizá este acto final suponga
cerrar una disputa que dura una vida
que nada bueno viene de la violencia
y nada nunca vendrá,
Para todos aquellos nacidos bajo una estrella airada
no vaya a ser que olvidemos cuán frágiles somos,
tocar el cielo sin olvidar la caída
llegar a las nubes cuan simple es la vida.
Sueño con la lluvia, sueño con jardines en la arena
del desierto me despierto en vano
sueño con el amor mientras el tiempo
se me va de las manos.
Una y otra vez la lluvia caerá
como lágrimas de una estrella
una y otra vez la lluvia dirá
cuán frágiles somos.
Tratando de vivir dejando huellas
con filosofía y poemas,
mientras el mundo nos condena
se rompen las cadenas.