Esta película cuenta la aventura de Atari, pero mucho más importante nos cuenta la historia de un perro llamado Chief.
Debido a un brote de gripe canina en ciudad de Magasaki, el gobierno de los Kobayashi ha desterrado a todos los perros a la isla de basura, pero luego de varios meses donde ningún perro ha tenido contacto humano, un pequeño piloto se va estrellar en la isla a propósito ya que esta en búsqueda de su perro llamado Spots, por lo cual nos adentraremos de forma paralela a un grupo de cinco perros que se unirán en esta gran aventura por encontrar a Spots y también para descubrir todos juntos que es lo hermoso y especial de una relación entre un perro y un humano.
La historia parece sencilla, pero si te digo que el director es Wes Anderson quien en el pasado nos trajo Fantastic Mr.Fox, Moonrise Kingdom y el The grand Budapest Hotel con estas tres premisas podemos estar seguro que esta no una película para niños, sino más bien para un adulto que lleva un niño interior.
No hay escena, no ahí encuadre, no hay ni una sola toma que luzca mal. La animación es absolutamente brillante, es fluida, es emotiva. Tiene ese enfoque pictórico, estilizado y esa simetría que es una firma personal de Wes Anderson siendo esta película una carta abierta de amor tanto para el estilo stop motion como para el mejor amigo del hombre el perro.
Pero la película no se queda solo ahí, sino que también te presenta de manera creativa el siguiente punto “Los humanos en esta historia solo hablan en su lengua materna, en ocasiones traducida por un intérprete bilingüe, alumna extranjera de intercambio o dispositivo electrónico y todos los ladridos fueron traducidos al inglés” permite al espectador ponerse en el lugar de los perros al ser los únicos que podemos entender a diferencia de los humanos siendo este un contraste inteligente hacia nuestra realidad en base a la relación que tenemos con los animales.
Sin duda una de las mejores películas del 2018 que valen la pena darle una oportunidad.