Un gran saludo Steemians!
Esta vez quiero dedicarle este espacio a un ser muy querido y especial para mí que lamentablemente ya no me acompaña en este espacio de tiempo que llamamos vida.
Este es un ser que justamente me compartió su ternura y amor, con su mirada y presencia. Les hablo de mi gatito Bloody, que cariñosamente lo llamé así, por un anime de la época que veía cuando estudiaba en la universidad.
Este gatito me fue ofrecido desde cuando era un pequeño cachorro, recuerdo que cuando debía seleccionarlo, había un grupo de cinco (5) hermanos que tenían una variedad de estilo y colores, pero hubo uno que llamó mi atención y me incline por el para adoptarlo. Escogí el pequeñin que era casi completamente blanco, todo despeinado y muy inquieto, parecía que era todo un tremendo.
Para llevarlo, tenía que pedirle permiso a mi familia, específicamente a mi madre para que me permitiera tenerlo en la casa, ella me dio su aprobación un poco a regañadientes que traducido para mí era un gran OK y desde ahí fue cuando Bloody comenzó a formar parte de mi familia.
Quiero destacar que en aquel entonces no era una persona que precisamente fuese amante de los animales y menos de los gatos pero una persona que también es sumamente especial para mí me hizo cambiar mi manera de pensar respecto a ellos.
Yo antes pensaba que los gatos eran animales de poco aseo e indiferentes, una vez me atreví a tocar a uno y me causó un poco de desagrado, pero eso era por que tenía una idea prefabricada de ellos.
En poco tiempo descubrí que estaba muy equivocado, no sabía nada sobre los gatos, al menos no como yo pensaba. Bloody con todo lo bueno que me dejó, me enseño que los gatos en realidad son unos seres muy amorosos y sobre todo cuando comienzan a ronronear, es ahí cuando te das cuenta que realmente ellos aprecian que estés a su lado.
Particularmente Bloody me enseño disciplina como cuando un padre atiende a sus hijos, cuando él era un pequeñito me despertaba todos los días a las cinco [05:00] am, se montaba en mi pecho y me comenzaba a maullar hasta que le prestara atención.
Comprendí que tener una mascota no es solo tenerlo ahí como si fuese un muñeco bonito o un peluche para apreciar, sino que también hay que atenderlo, darle su comida especial, conocerlo, saber su hora de descanso, ubicarle un espacio para sus necesidades y por supuesto darle la atención y el amor que se merece.
Estoy seguro que mi Bloody fue un gato feliz y no le falto amor de quienes acompañamos su vida de cerca, fue de las experiencias más hermosas que he tenido, su compañía me enseño que debemos aprovechar el mayor tiempo posible de los que amamos porque no se sabe cuándo dejaran de estar a nuestro lado.
Aquí una pequeña galería de Bloody:
Paz a tu alma mi gatito.
Dios te tenga en la Gloria.