Tradicionalmente la paz ha sido representada por una paloma con una ramita de olivo, en recuerdo de la que se posó en el arca de Noé tras el diluvio. Sin embargo, hace cincuenta años apareció un símbolo mucho más elemental, pues se reducía a unas líneas rectas en forma de pie de ave enmarcadas en un círculo. Enseguida tomó fuerza y se convirtió en emblema de la oposición al belicismo, a las armas nucleares y a la guerra del Vietnam. Fue santo y seña de lo hippie, movimiento pacifista de los 60 y 70, que se extendió por todo Occidente. Una de las canciones que mejor identificaron aquel movimiento fue San Francisco, de Scott Mckenzie:
Pero el creador del símbolo fue Gerald Holtom: “En aquel momento me encontraba en una profunda desmoralización. Me dibuje a mí mismo, la representación de un individuo desesperado, con los brazos extendidos hacia arriba y hacia abajo, como el campesino en el cuadro Los fusilamientos de Goya, antes de los disparos.”
Las imágenes del símbolo son propias. El cuadro de Goya es del Museo del Prado.
El vídeo de la canción procede de YouTube.