Cómo te fue hoy
Cuéntame cómo te fue hoy, pregunte al verlo. Saque una sonrisa en su rostro cansado, pero no se podía dejar de hacer la misma pregunta a diario. Era necesario hacer de estas citas, un espacio de placidez. Sin percatarse aun que la muerte puede dejarnos sin preguntas, pensó nuevamente Carla.