Y de las fauces de una mente común surgió aquella criatura, una bestia procesadora de datos ensimismada en sí misma; un personaje perturbado por la constante agonía producida por una fuente interminable de estrés. Era él, un perfecto oficinista de traje cuyo raciocinio parecía carecer ya de existencia.
En esta oportunidad he decidido hacer algo diferente a mis últimas publicaciones; el diseño de un personaje de traje, con una personalidad un poco peculiar y cara extraña. Sin mas que decir los dejo con el proceso creativo.
Proceso de bocetaje.
Boceto más completo.
Boceto ya definido.
Ya definido el boceto procedí a iniciar la etapa de color y contorno.
Color.
En esta etapa apliqué sombras.
Sombras, luces y detalles.
Para finalizar usé un fondo degradado y una sombra.
Me despido esperando que te haya gustado mi post y gracias por tomar unos minutos de tu tiempo para pasar por acá, hasta luego.
Nota: El texto e ilustración han sido hechos por mí.