Un llamado de alerta se escuchó en el senado, nadie podía creer lo que estaba sucediendo una niebla rosa cubría el cielo en su totalidad, una lluvia de semillas volaban sobre los seres humanos. Estaban aglomerados fuera de sus casas expectantes como si esperasen algo tenebroso por aproximarse. Aviones de guerra sobrevuelan sin sentido, no hay que ser muy inteligente para discernir que los pilotos estàn desorientados, hay rumores de guerra extraterrestre ya las noticias vaticinan que una gran masacre en la tierra habrá.
Toda la vida escuchando sobre la vida en otros planetas, y la vida a la tierra los individuos han acortado. El planeta tierra luce desierto y sombrío el hombre acabo con todo a su paso intentando saciar su ambición a toda costa.
Seres de otro planeta vienen a destruir todo el lugar, esas semillas se están introduciendo en la tierra ¡Este es el fin! ¡Será el último día! ¡Ya no hay lugar seguro donde esconderse! Se escucha el sollozar de una raza que inevitablemente desaparecerá.
Algo extraño comienza a suceder en medio del caos, es el día que el tiempo se detuvo, los astros se paralizaron y algunas plantas renacen de las semillas, mientras los gritos desesperados cesan, seres extraños de forma irregular y rostros espantosos bajan de las naves en multitud, cada uno comienza a regarlas. Todos petrificados podían ver la retirada. Se marchan sin mas nada que dejar, y un resplandor agradable disipa la densa niebla esparciendo una luz en todo el inhóspito lugar.
Una nota advertía "hoy no sera el último día" la tierra deben cuidar.
Te invito a que participes en el Concurso de Microrrelatos de Ciencia Ficción MicroCiFi256 semana 6 El día que el tiempo se detuvo, revisa las bases del concurso y ¡Animate! A participar.