A mediados del siglo XIX, Venezuela fue azotada por una enfermedad conocida por el nombre de cólera o vómito negro. Esta terrible epidemia comenzó por la Guaira y Caracas, mas tarde se propagó de una forma muy rápida extendiéndose por toda Venezuela. Dicha enfermedad se expresaba con fuertes dolores de cabeza, terribles calambres que hacían raras formas en los brazos y piernas, y a su vez encogían el estómago ocasionando desmayos, luego atacaban los vómitos y una diarrea blanquecina ocurría en las evacuaciones. Los enfermos se iban desgarrando en sus entrañas, perdían la fuerza, se hinchaban los ojos y lo blanco se cubría de sangre. Vómitos de sangre se presentaban y agitado por gran desesperación moría el paciente en esta época.

Tucupido, pueblo donde vivo, no se excluyó de esta temible enfermedad. Este acontecimiento se ha preservado gracias al testimonio oral de los pobladores que fue pasando de generación en generación. A raíz de esto se presume que la enfermedad dijo presente en Tucupido para el año 1850 aproximadamente. Diariamente había que sepultar centenas de cadáveres, ocasionando que el cementerio que existía en esa época se hiciera insuficiente, por lo que existió la necesidad de construir otro. Es así como el francés "Juan Santiago Guasco" (sacerdote en la época) quien llegó a Tucupido en 1845, según el libro de Gobierno que se conserva en la iglesia parroquial de este pueblo, emprende la edificación de un nuevo cementerio.
La epidemia llego a niveles tan altos que Guasco hizo la promesa que de menguar las muertes en el pueblo de Tucupido, él colocaría en cada punto cardinal del pueblo una cruz como testimonio de gratitud. Así lo hizo y esta terrible enfermedad cesó, logrando un renacimiento del pueblo tucupidense, mostrando el gran poder la creencia y oración hacia Dios.
La cruz del norte, se encuentra situada en lo más bajo del pueblo, en un sector llamado la trinidad, mejor conocido como el bajo de la trinidad. Esto por tener que bajar una tremenda montaña o cerro para llegar hasta dicho sector.
La cruz del sur, la podemos encontrar en el caño, ubicada en el sector los llanos casi en la entrada hacia el pueblo de Tucupido.
La cruz del este, ubicada en la comunidad de banco obrero.
La cruz del oeste, se encuentra entre los sectores; isla nueva e isla bella, exactamente en la antigua laguna nueva.
Hoy en día, estas emblemáticas cruces se mantienen y representan la viva historia del renacimiento de este hermoso pueblo que acontecido en aquella época, enmarcando una cultura y tradición netamente local, que lastimosamente mucha gente desconoce.
Nota: Todas las imágenes son de mi completa autoría y esta historia se basa en todas mis investigaciones. Como mencione antes, es algo que se ha mantenido de generación en generación. También existió una persona la cual se cree que fue el que más hablo sobre esto, dicha persona lleva el nombre Antonio Aquino, o como lo conocemos por acá, "Don Antonio Aquino". Además le realicé una entrevista a un historiador, el Profesor Jesús Ducroc, quien aclaro de forma puntual algunas inquietudes que presentaba, también me indico la localización de la cruz del norte y oeste, las cuales desconocía (
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