Quiero escribirle un poema
al amor que yo llevo en el alma,
Al retoño de dulce tristeza,
que, en raíz, se arraigó en mi garganta.
Quiero escribirle a la gente
Que, en la muerte, recuerda la vida,
Y a los vivos que creen estar vivos,
Y a los muertos que no resucitan.
Quiero escribirle un poema
Al fulgor del instante pasado,
A la llama de ojos lancinantes
Y al sabor de la gloria en la tierra.
Quiero escribirle un poema
A la vida, a la muerte y al engaño,
A la verdad, y su falsa indulgencia,
A las rimas, a la prosa y al encanto,
Al reloj apagado que intenta
Caminar sin querer estar andando,
A los mártires muertos en vano,
A los fondos que nunca he tocado.
Quiero escribirle un poema
A la risa, a la euforia y al canto,
A las manos de dulce contacto
Y a la voz de la fruta madura,
Al poder, al dominio y al manto
Que recubre impasible el tiempo.
Quiero escribirle un poema
A lo completo y lo incompleto,
Lo evidente y lo escondido,
Lo odiado y lo amado,
Lo absoluto y lo momentáneo.
Pero en cada línea que escribo,
Entre letras, espacios y comas,
Escribo lo que quiero escribir.
Quiero escribir un poema
A mi vida y a mi muerte,
A mi todo y a mi nada,
A ti.