El amor que siento por mi hijo es tan grande que traspasa cualquier barrera. Pensé que jamás podría amar a alguien como amo a mis padres, pero desde que llegó a mi vida, mi hijo se convirtió en la persona que más amo en la vida.
Entiendo perfectamente que puede sentir mis padres por mi porque eso es exactamente lo que siento por mi pedacito de cielo.
Todos los días agredezco a dios por darme a unos padres excelente y por darme la dicha de ser madre.
Amando con locura a mi hijo.