Envidia sana
En este mes fue mi cumpleaños. Fue mi día de celebrar la vida, hecho que permanece en mí desde niña como un aprendizaje de mi padre, este momento trajo a mi memoria la celebración del mismo durante mi transitar por la docencia, festejar con lo estudiantes fue para mi una fiesta desde las primeras horas de la mañana, vino a mi recuerdo uno de esos años cuando fui madrina de promoción de varios cursos y, a razón de ello recibí como regalo ese año varias tortas que compartí con mis alumnos y colegas. Ya al final de la tarde una compañera que estaba igual que yo guardando sus útiles escolares me comenta de la algarabía de los muchachos por mi cumpleaños y dice la siguiente frase, “ vi como los estudiantes celebraban y me dio envidia, envidia sana claro está.”
Siempre ha estado presente en mi ese comentario no sabía como abordarlo pero si podía sentir que no es un buen sentimiento, decir envidia sana es como decir cáncer o sida es bueno, la enfermedad y la envidia son malas, tratar de justificar es una tremenda tontería ninguna de las dos deben existir.
Así que si alguna de las dos, la envidia o la enfermedad aparecen en tu vida , pueden llegar son cosas totalmente humanas hay que tratar de transformarlas ambas, la enfermedad en curación y la envidia en sentimientos más nobles como el amor y la solidaridad.
Son manifestaciones humanas, pero que quede claro no existe la envidia sana, es igual un mala expresión de sentimiento, lo bueno es aprender herramientas para no dejar que estas emociones se queden en ti, transforma esa envidia en emoción hacia el otro y sería más productivo para ti como ser humano y para los que están a tu alrededor.