La mayoría de los seres humanos llevamos una carrera que se llama vida,donde muy pocos llegan a la meta plenos, tranquilos y felices, pues en esa corrida nos perdemos grandes y pequeños momentos, ya que en el afán de hacer, obtener o construir, no vivimos, sobrevivimos y no buscamos la felicidad , la paz y la tranquilidad.
Pensando en ello, es que creo que vivir de esta manera es vivir en piloto automático,es decir otros y no nosotros guían nuestra vida, así haces, dices y actúas de acuerdo a normas, gustos, estrategias y guía de otros, que pueden ser tus seres más cercanos padres, hijos, hermanos, pareja pero no eres tu. En tu idea de ser el mejor y quedar bien, de ayudar a todos estas dejando de vivir tu vida para vivir la de los seres que tu amas, los cuales tienen su propia vida y su propio modo de llevarla, y no son ellos los que deben marcar el sendero que tu debes transitar.
A veces tenemos que ser un poco egoístas y anteponer lo que tu quieres a lo que quieren los demás, por muy altruista y buena persona que seas, vivir siempre poniendo a otros de primero desgasta a tal punto que en determinados momentos tu mismo no tienes claro quien eres, en que te has convertido, y que quieres de la vida, dejas de perseguir tu felicidad que debe ser el fin último de tu vida para compartir la alegría con otros, en cierto modo deja de ser tú quien lleva las riendas de tu vida. Estás en piloto automático permanentemente, y te conviertes en la mejor madre, la mejor esposa, la mejor hija, y dejas de ser la mejor tu.
Toma el timón de tu vida, y colócate como prioridad en ella, date el permiso de recuperar el control, quita el piloto automático se consciente de ti mismo de tus necesidades, vive y se plenamente feliz, todos tus seres queridos te lo van agradecer pues proyectaras y regalas felicidad.