Saludos a todos (as) los (as) que amablemente se han tomado un rato para leerme, en mis ganas de servir y retribuir al universo todo lo que he recibido he emprendido esta experiencia que me ha sido grata, no les voy a mentir alguna tensión ha generado, pero en realidad ha sido bastante satisfactoria en estas pocas palabras que he compartido con ustedes, por eso muchasssss graciasssss…
El Dr. Miguel Ruiz en su libro LOS CUATRO ACUERDOS, plantea “…adiestramos a nuestros niños, a quienes tanto queremos, de la misma forma que adiestramos a cualquier animal doméstico: con un sistema de premios y castigos...” y pareciera ser esa la única forma de hacerlo, está tan arraigada esta manera culturalmente (al menos en occidente) que ni siquiera nos tomamos un momento para pensar si está dando los resultados necesarios para el bienestar humano o simplemente mantiene el status quo.
Ese adiestramiento que todos recibimos nos lleva a tener temor del castigo y a estar en permanente búsqueda de las recompensas y andamos por la vida pendientes de la aceptación de los demás, papá y mamá, compañeros de clase, colegas del trabajo, hasta nos da por escribir y esperar votaciones de otros que ni siquiera conocemos para satisfacer esa necesidad de reconocimiento y aceptación… Es muy raro conseguir un adulto que nos diga hago lo que hago por placer…
“Estamos tan bien entrenados que somos nuestro propio domador. Somos un animal autodomesticado. Ahora nos domesticamos a nosotros mismos según el sistema de creencias que nos transmitieron y utilizando el mismo sistema de castigo y recompensa. Nos castigamos a nosotros mismos” (Dr. Miguel Ruiz, LOS CUATRO ACUERDOS). Y en este permanente premio – castigo se nos va la vida, somos nuestro principal juez y verdugo, nos es extremadamente difícil perdonarnos algún error cometido y aunque los otros nos perdonen siempre vuelve el recuerdo y nos volvemos a castigar.
Como dije antes está tan arraigada culturalmente, en occidente, que nos cuesta mucho deslastrarnos de estas maneras de vivir, te invito a vivir la frase que muchos dicen, practican y recomiendan, VIVIR AQUÍ Y AHORA, lo hacen los budistas, los induistas, lo gestaltistas y los payasos…. El pasado es eso, pasado, no vale la pena engancharse en él, está bien para aprender pero no para vivir en él, generalmente lo que hace es frustrarnos y no nos permite disfrutar. El futuro se convierte más rápido en pasado que cualquier otra cosa, está bien para visualizar, para plantearnos retos, pero tampoco vale la pena preguntarnos que pasará porque es imposible saberlo. El presente está, lo vemos, lo palpamos, lo sentimos, para bien y para mal, si estamos con todos los sentidos alertas en el presente es lo mejor que puede pasarnos y en la convivencia con nuestros hijos así es, “crecen muy rápido” dicen todos los papás y mamás, y es así, si estamos y vivimos en el presente con ellos lo agradecen, lo disfrutan muchísimo y aprenden con muchas más ganas porque saben que no los juzgas por algo del pasado, además no generan ansiedad por lo que viene.
Apuesto por un mundo en el que todos podamos ser verdaderamente libres, porque podamos hacer cosas por placer, porque nos arriesguemos sabiendo que podemos fallar pero si generar temor a esa falla, porque la gente pueda SER como quiere y no como le digan, solo en ese momento respetaremos todo lo que nos rodea y estaremos en paz, intenta desechar todo aquello que te hace juzgarte y comienza a vivir…. AQUÍ Y AHORA...