Esta foto representa la primicia de lo que fueron horas de emoción y pasión. Él me pidio ser su musa, posarle, modelarle y yo accedi, me parecio interesante este cambio, mas que ir a desnudarnos y tirarnos a la cama. Y así fue, yo hice mi parte y la hice muy bien en sus ojos se reflejaban el deseo y las ganas que tenía de agarrarme y penetrarme, lo sabía y lo presentia.
Después de unos minutos no se aguanto y se lanzó sobre mi, yo no accedi, quería poner las cosas más interesantes y quería seguir viendo en su rostro el deseo de tenerme, yo seguia modelando y posando para el, note su bulto en la entrepiernas y sabia que habia conseguido lo que queria, pero no me detuve allí. Poco a poco fui quitandome la ropa y con cada prenda que me quitaba el más se entusiasmaba.
Después de hacerlo esperar quede como él quería, una fina linea de vello caia desde mi cadera hasta mi sexo, por segunda vez se lanzo encima de mi y por segunda vez no accedi, quería que esta vez todo fuera lento, despacio, calmado y así fue, parece que entendio que era yo la que tenía el control de la situación y no él, lo bese y me lo fui trayendo a un sofá donde me recoste levantando una pierna y llevando su rostro contra mi entre piernas.
Bastó un solo roce de la punta de su lengua para que se diera cuenta que estaba mojada en extremo, su movimiento de abajo hacia arriba me hacian gemir, mordí mis labios al punto de romperlos un poco, estaba en éxtasis y no quería que se detuviera, de pronto se levanta y empieza a desnudarse diciéndome "NO AGUANTO MÁS" lo estaba detallando de arriba hacia abajo y no había llegando a sus labios cuando de pronto un grito salió de mi ser, era el embistiendo con tanta fuerza que sentía que me rompería.
Yo había tenido el control del momento hasta que lo sentí dentro, después de eso ya no queria que se detuviera, quería seguir sintiendo su pelvis chocando con mi cadera, de estar acostada pase a estar de espalda, sentada, encima de él y otra vez el encima de mi hasta que se acabó el primero. Después de un breve descanso yo empecé a vestirme, no fue necesario hablar solo miradas de satisfacción y de picardía, él sabía tanto como yo que no seria el ultimo ni el fin.