Es una pregunta recurrente para mí estos días, a propósito que estoy en puertas de iniciar un proyecto personal y he reunido mucha información al respecto.
Resulta que muchas personas y autores (Robert Kiyosaki, por poner un ejemplo) afirman que el sistema educativo está basado en prepararnos para un empleo y no para capacitarnos financieramente. Algo en lo cual estoy de acuerdo y llego a la conclusión:
¿Nos preparan para el éxito?
Me cuestiono esto porque si nos capacitamos en profesiones demandadas (abogados, médicos, ingenieros, y un largo etc), nos encontramos en la necesidad de preguntarnos: ¿Somos capaces de hacer nuestro propio negocio?
El éxito es una palabra cuyo significado es subjetivo. No todos tenemos la misma percepción del éxito, por lo que llegar a un concenso es difícil. Pero sí quiero dejar claro que para mí el éxito depende de la capacidad de emprender y concretar metas propias establecidas. Hago especial énfasis en propias porque no es lo mismo decir: "voy a hacer el mejor programador de una compañía" a decir "voy a fundar mi propia compañía de programación".
¿Se entiende lo que quiero decir?
Para mí trabajar para otros no es éxito. Hacer rico a alguien más no es sinónimo de una persona exitosa, y sin embargo nos educan para ser empleados, conseguir un sueldo estable y mantener nuestra situación segura para nuestro bienestar y el de nuestra familia.
Es claro que hay una diferencia entre percibir un sueldo fijo mensual a emprender e invertir en algo que quizás no te de el dinero que necesites. Pero allí está el asunto: da miedo emprender, pero no notamos que las personas más ricas y exitosas del mundo no son empleados de alguien más. Son dueños de su destino.
Veamos un ejemplo: ¿Son acaso Mark Zuckerberg, Bill Gates, Messi o Cristiano Ronaldo empleados de una gran compañía?
¡No!
Los dos primeros han fundado su propia compañía y siguen invirtiendo, generando dinero. Dejaron de lado títulos universitarios para cambiar nuestras vistas (¿Quién no usa Windows o Facebook?).
Los dos últimos no son propiamente dueños de una compañía, pero sí dueños de su imagen. Invierten tiempo y energía en mejorar su condición de atletas, para estar en el tope del fútbol mundial, y cientos de compañías se fijen en ellos y les pagan millones por aparecer en comerciales y publicidades.
El tema se ha extendido ya un poco. Me gustaría concluir con lo siguiente: ¿Tienes miedo de salir de tu zona de confort? Hay miles de oportunidades allá afuera, no siendo un empleado.
Déjame tu opinión: ¿Le tienes miedo al éxito?
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¡Hasta la próxima!