Cada dos segundos entra un venezolano a Steemit. Es una de las comunidades más grandes y es por esto que he querido dar a conocer algunos detalles de estos singulares personajes.
Piropos
Te dirán piropos sin importar tu edad, tu peso o tu estatura; sólo con ser una mujer arreglada, recibirás tu dosis diaria de creativos piropos, como “Tantas curvas y yo sin freno” o "Contigo aguanto hasta a la suegra”. Si quieres estar más segura de recibirlos usa mini faldas o pantalones apretaditos. En cambio, si eres de las que no le gustan los piropos venezolanos porque te parecen ordinarios, es mejor que no vivas en un lejano país nórdico, porque extrañarás ser el “relleno de mi arepa”.
Afición Deportiva
Para cualquier aficionado deportivo el torneo termina cuando queda eliminada la selección de su país; pero para los venezolanos no, el torneo finaliza cuando se entrega la copa. No importa si su selección ha sido eliminada, ni siquiera si no participó en el evento deportivo, el venezolano siempre apoyará a otra selección, es más, al iniciar el campeonato ya tendrá 3 selecciones de repuesto, de manera de asegurar las reuniones con birras en casa de sus amigos, hasta el día de la final.
Conversación
No te dejará disfrutar del silencio, no importa que no lo conozcas, te sacará conversación en el bus o en la cola del banco. Te contará toda su vida, incluso sus problemas maritales, hasta canitas al aire que haya tenido. No podrás creer de donde salió tanta plática, si comenzó por “que calor está haciendo”. Además podrás identificarlos a mucha distancia por el volumen de su voz; cuidado si son maracuchos.
$$$
Convierte todo a dólar. Por alguna extraña razón no está contento con su moneda, El Bolívar y todo lo calculan en base al dólar. No entienden como en otros países las personas no conocen el cambio del día.
Insultos de Amor
Te insultará, pero sólo si le caes bien. Mientras mayor sea el aprecio que siente por ti, mayor la grosería que te dirá. Tendrá unas especiales para la familia y serás afortunado si te convierten en primo, tío o compadre porque recibirás el repertorio completo de “vituperios amorosos.”
Cafecito
No importa lo ocupado que estés, será casi imposible escapar a tan amargo elixir. Si llegas a cualquier casa siempre habrá un cafecito para recibirte y si no tomas café como en mi caso, les quedará más café a ellos.
Colas
Tiene una relación amor-odio con las colas. Dice que no le gustan pero en ellas lo vez sonriendo y hablando con todos, haciendo amigos y hasta coqueteando alguna damisela. Son expertos organizadores de colas y prestan muy bien el servicio de información a todos los que se van incorporando.
Belleza
Las mujeres venezolanas tienen incluida en la cesta básica, las peluquerías. Son todas profesionales en maquillaje, manicure, pedicure, depilación, tinte, tatuaje de cejas, pestañas por puntos, keratina, biocauterizacion, permanente, uñas acrílicas, exfoliación, drenajes linfáticos, reflexología, fisioterapia, termoterapia, mesoterapia, carboxiterapia, vacunterapia, aromaterapia, chocoterapia, musicoterapia, bambuterapia, fangoterapia y mechas. Son expertas con toda clase de tacones, caminan con elegancia incluso si se les parte uno siguen como si nada, con estilo, la frente y las… sí, la frente en alto.
Ubicación
Preguntarle una dirección a un venezolano, puede ser un grave error si estás apurado. Demorará lo que tenga que demorar hasta que esté seguro que llegarás a tu destino sin distracciones y a salvo. Te dirá todos los detalles de la ruta, no sólo nombre de calles, también colores de las casas, vallas publicitarias, grafitis en las paredes, huecos en las vías, cantidad de semáforos y de kilómetros. Te hará un mapa si te descuidas y hasta te contará una historia sobre la mata de mango donde tienes que girar. Si no está seguro de que entendiste la dirección, no te sorprenda que se monte en el vehículo para indicarte en el camino.
Tragicomedia
Se ríe de la tragedia. Saca un chiste de todo y si es de algo malo, más risa le causa. Chalequea (se burla) a sus amigos y a sí mismo, incluso propicia el doble sentido hacia él, sólo para reír y hacer reír.
En resumen. Si conoces a un venezolano en la calle, te contará su vida y te llamará primo. Después te invitará un cafecito para comenzar a insultarte y convertirte en su compadre, chalequeándote y burlándose de él mismo. Cuando llegues a este punto ya te ama y eres de su familia.
Si te reíste con este post, lo más seguro es que seas venezolano como yo. No todos se identificarán, aunque ciertamente la mayoría comparte muchas de estas características; mi intención al escribirlo es que comprendamos que no existen defectos, simplemente diferentes formas de ver la vida, todas son válidas y perfectas para cada cultura.
Gracias por visitar mi blog. Si recuerdas más "defectos" no olvides comentarlos, un abrazo