Pueden pasar días sin verte, pero solo les bastar tu voz para ver una real emoción de alguien que extraña, puedes castigarlo por cualquier travesura que hagan pero solo basta que le sonrías para que se les olvide todo y corran hacia ti.
Ellos los que te regalan una sonrisa cada vez que te ven, y sigue siendo así cada vez, no solo pasa contigo, si no con todo aquel que pueda ganarse su cariño.
Aquel al que se te puede olvidar la hora de su comida y no pelean, ni se molestan contigo, ni dejan de reír, dan más amor que nunca aunque no debería ser así.
Aquellos que no cobran cuando necesitas un amigo real. Si hablo del mejor amigo del hombre. No puede haber criatura de corazón más bondadoso que los perros. Hoy falleció mi perrito y no hay nadie que me salude al llegar a la casa. No hay nadie que me regale una sonrisa en estos momentos de tristeza.
¿Cómo no extrañarlo?
Lo extraño mucho más que alguna persona que se hayan ido al cielo, estaba acostumbrado a él. Se llamaba arequipe, si como el dulce, a pesar de que su raza era pitbull fue muy cariñoso, para mí se llama hijo, Es tan fácil recordar todo lo que me dio, que no puedo evitar recordar los buenos momentos.
La melancolía llega a mi cada vez que puedo recordarlo, si tiene un cachorro entenderás de lo que hablo y si no. Te invito a poner en una balanza todo lo que ellos te dan y lo que tú les das, luego lo querrás mucho más que antes de leer este pedazo de texto.
Por favor, no lo maltrates más, no le hagas pasar necesidad por descuido, no les golpees y veras como podrás conseguir una real amistad, alguien incondicional que te espera con tanta emoción todos los días, alguien que te dará todo de él.
Ese que aunque no hable te entienden mejor que muchas personas y podrán darte las mejores experiencias de tu vida.
El desahogó del corazón en letras.
