Porque el ser constante o no es la decisión más difícil que tendremos que tomar en cada etapa en la vida.
La firmeza que aplicas en tu vida debe ser realista y esa es la verdad más difícil de asimilar.
Y justo allí estaba yo,
llenas mis manos del rudo lodo,
muestra tangible de mis múltiples intentos,
rústico recuerdo de una lucha constante.
Tras esa cubierta marrón se sentía las heridas,
esas conformadas de rasguños y raspones,
que me ponían sensible ante cualquier roce,
que dejaban expuestas mis vulnerabilidades.
Y es que no hay prueba mis irrefutable,
cuando el rudo trabajo ha sido realizado,
que los sentidos embriagados de heridas
y la vivaz mente que atenta a todo se mantiene.
Como sutil era la brisa posada en mi sien,
así pasaban por mi mente los recuerdos,
lloraban mis ojos ante el dolor,
sufrimiento continuo por cada tropiezo en el camino.
Me vi al espejo esperando encontrar consuelo,
pero encontré en esa imagen aspectos que no esperaba.
Era un joven ya no tan niño,
quien mostraba la experiencia de vida grabada,
que se mostraba dispuesto a enfrentar los retos,
a obtener el éxito por el que aún trabaja.
No importando la luz o la sombra,
no importando el color de su piel,
mucho menos los estudios que ha podido obtener,
aún así se sentía orgulloso de lo que ahora es.
Ahí noté que las lágrimas eran necesarias,
solo que ahora tenían un diferente motivo,
porque entre su brillo pude notar
que los ojos miraban expectante a ese nuevo ser.
Cada tropiezo fue una razón para seguir,
cada rasguño un recordatorio que evita,
evita repetir errores en el accionar,
incluso nos evita dejarnos lastimar.
Cada herida fue la fuerza,
esa que obliga ser rebelde ante la injusticia,
esa que forja el carácter para resistirlo todo,
esa que nos enseña a reinventarnos día con día.
Ahora no es que todo sea perfecto
o que todas mis metas hayan sido alcanzadas,
pero aprendí del tiempo la paciencia,
esa que lleva a mantener un paso constante,
porque ahora no miro cada paso,
ahora miro al frente y reconozco mis cambios.
No es que siempre tenga el resultado que esperaba,
reprogramación constante la que realizo,
porque perseverar es inteligente,
siempre y cuando estemos dispuestos a reconocer
que lo sabio es permitirte soltar,
soltar aquello por lo que no vale la pena luchar más.
Esta poesía es parte del Concurso de Poesía de
esta realizando. Estoy orgullosa de poder ser parte de esta actividad.
Hoy el reto era escribir en base a LA PERSEVERANCIA. Varié un poco la manera como presento mis poesías y lo dividí en etapas.
Un claro ejemplo de perseverancia es Srinivasa Ramanujan, un profesor matemático, que con su don sorprendió al mundo porque se atrevió a desafiar los prejuicios de toda una época y marcar su huella en la historia. Actualmente pueden encontrar en canales de televisión por cable una película muy interesante sobre su vida bajo el nombre de "El Hombre que Conocía el Infinito", les recomiendo verla ;)
Extiendo mi invitación a participar a y a
jijiji (en qué lios los meto) jijiji
Para ver las bases de este concurso presiona aquí.
Espero que les gustara mi poesía!
Hasta un próximo post ;)
Nota: Las imágenes de la firma, los subtítulos y los separadores son de mi autoría. Contenido original publicado en varias redes con el mismo nombre de usuario.