Martes 15 de abril del año 2014, 3:00am. Estaba tendida sobre el césped en el patio de mi hogar, observando una hermosa luna llena color rojo, tan enorme y cercana a la tierra, que casi podía tocarla, fue un eclipse conocido como “Luna de Sangre”; cuando de pronto, comencé a escuchar sonidos que hipnotizaron mis oídos y seguidamente, apareció una luz en el cielo, pensé que el silbido de la brisa y una estrella fugaz me premiaban con su presencia en aquella mágica noche, hasta que la luz se acercó a gran velocidad y se detuvo sobre mi cuerpo, contemplé con asombro el rostro de aquel espectro y sentí su energía tan densa y fría que me paralizó al instante; quise gritar, huir, pero no podía moverme y perdí la conciencia.
_¿Quieres ver la Luna? _escuché. Y despertando desorientada en una oscuridad infinita, rodeada de vampiros energéticos, pregunté _¿Dónde estoy? _tu espíritu ya es uno de nosotros. Me respondieron en un lenguaje de sonidos que solo podía interpretar por telepatía, continué _¿Cómo pudo ser, estoy soñando? “Cada cierto tiempo, cuando ocurren fenómenos astronómicos, se abren portales y tenemos acceso a la energía humana, no estas soñando y por ahora debes volver a la tierra, tomarás varias fotos y al finalizar el eclipse harás una nueva foto, allí ya no estaremos” Con esa sensación que deja el vacío cuando te toca, me incorporé de un brinco, volví a mirar y estaba nuevamente en el jardín de mi casa, corrí a sacar las fotos; esto ocurrió, es real.