La guitarra sonaba todo el día
Desperté muy temprano al rededor de las 6:00am mis ojos se abrieron de par en par, sin saber porque, la casa estaba en absoluto silencio, ya no tenia sueño, no podía volver a dormir, tome mi guitarra y comencé a tocar, ninguna canción en particular, solo melodías al azar, sonaba triste , lo extrajo era que me sentía cada vez mejor con cada nota que tocaba, pasaron 2 horas y yo seguía tocando , disfrutaba la dulce compañía de la soledad, de la música, me levante a preparar el desayuno, al terminar de comer decidí visitar a unos amigos , pero antes de salir de la habitación sentí como si faltara algo, aunque no sabia que, mire hacia atrás y allí estaba la guitarra, sobre la cama, en mi pecho sentí una sensación de ahogo, así que la tome, no se si lo han sentido antes, que ha vuelto una parte de su cuerpo.
Cuando llegue a casa de mis amigos, no entendía de que hablaban, en lo personal siento que no encajo con ellos, me siento una pieza sobrante en este rompecabezas, saque mi guitarra y comencé a tocar, mis dedos tocaban una melodía triste, mientras yo solo asentía con la cabeza cuando preguntaban algo, al pasar una hora , note que mis dedos al tocar las cuerdas solo hablaban de tristeza , deje de hablar con mis amigos, deje de tocar la guitarra, me levanté y me fui , mi caminar fue lento, no sabia a donde ir, de repente llegue a una plaza, comente a tocar nuevamente aun no sabia que me llevaba a tocar melodías tan dolorosas , anhelaba saber mas, anhelaba enamorarme de la musa que me inspiraba aquellas tonadas, las personas pasaban y al verme tocar sonreían con una felicidad plena disfrutando de la música, pasaron alrededor de 3 horas para darme cuenta de que mi musa era la soledad y la música mi única amante, me sentí desnudo, expuesto y todos podían verlo, la soledad que me acompañaba y la música que me seducía.
Camine deprisa a mi casa y me encerré en mi habitación, me sentí un tonto, me mire al espejo un momento y pensé que me veía igual que todos los días, que no soy un tonto que todos están sordos y por ende ciegos al no poder entrar por las puertas que nos abre la música al universo de nuestras almas .
El mundo se divide entre los que vivimos en esta dimensión llena de arte conociendo el corazón del artista a través de ella, y los simples espectadores que ven la luz y caminan en oscuridad