El reloj suena antes de las 6 de la mañana. Ella se levanta apresurada por su próximo viaje de negocios. No hay tiempo que perder, debe hacer unas compras y luego ir a su trabajo antes de salir rumbo a Canadá en un vuelo que durará unas 8 horas.
Él por su parte solo la mira, y un suspiro cansado junto con una lagrima escapa en el momento que se da cuenta que ese será el ultimo día que la verá.
No es bueno para estar sin ella, a decir verdad, se siente perdido sin su sola presencia, sin embargo, la conoce y no quiere prohibir su crecimiento profesional por esa absurda dependencia hacia la mujer que ha sido su pareja por 3 años.
La despide con un tierno beso en los labios acompañado de un “adiós”.
No es bueno estando sin ella pues solo ella saca su mejor lado. Es descuidado y un completo inútil cuando esta solo todo lo contrario a cuando ella esta a su lado.
Sin ella los días son aburridos, ¿por qué no pueden pasar rápido como un domingo en la mañana?
Su corazón esta con ella a donde quiera que vaya, pero, estando con ella, esta en casa. Esta en su refugio personal donde nadie más puede entrar.
Desearía poder estar con ella. Se siente perdido en aquella cama vacía, completamente solo y en una habitación que esta hecha un desastre.
Necesita un boleto de regreso a su hogar.