Algunos persiguen su sueño idealizado hasta conseguirlo, otros son truncados, moldeados o se reconstruyen con el pasar de los años.
No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque los sueños están para cumplirse
Por mi sueño me han llamado loca, soñadora, idealista e ilusa.
Vivo en un país donde las oportunidades se pintan calvas, donde se le ven los trucos a la magia y la esperanza aguarda en el rincón de castigo.
Un lugar, donde niños pierden todo incluyendo la inocencia, el joven siempre busca escapes no foráneos a su tierra y el anciano muere antes de su enfermedad y de su pena.
Pena llena de tristeza al ver su país, convertido en la utopía perfecta del caos.
Un caos erigido por mentes laceradas de poder, aversión y contrariedad; donde no cabe la humildad, la razón ni la verdad.
Allí vivo, con el brete apretando mis sentidos, con el miedo acompañando mi camino pero con la idea convincente de cumplir mi cometido.
Valoro el coraje de aquellos que emprenden el viaje lejos de su tierra, abriendo sus alas cargadas de recuerdos y oraciones al cielo, con la fe impresa en un futuro mejor.
Pero ¿por qué me llaman loca si decido quedarme?
Si tienes un sueño y crees en él, corres el riesgo de que se convierta en realidad.
Por conseguir mi sueño, saque del cautiverio a mi esperanza, con ayuda de mi musa la confianza.
Confianza en mi, en el trabajo honesto, en loables gestos
y en las marcas que el tiempo, dejo en mi al transcurrir de los años
Porque mi deseo es compartir, enseñar y sembrar los valores que extraviados nos demandan rebrotar.