El aterrizaje en España ha sido más difícil de lo que pensaba sería. No dejo de pensar en mi familia y amigos… esos que dejé al otro lado del océano. Gracias a mi madre () que también entró a este mundo #Steemit, sé que están bien y que siguen correteando por un país lleno de contradicciones.
Tal vez por eso mi cuerpo se resiste a partir otra vez en el frío de Paniza. No quiero despertar y que mi viaje haya sido un sueño de esos que siempre he tenido. Cuantas veces soñé estar en casa con mis padres o simplemente caminar por mi barrio. Lo hice, sé que lo hice.
Pero la pregunta es cuando volveré a Chile, cuando volveré a abrazar a mi madre o a mi padre… si mi hermano llegará a confiar en mi.
¿Qué debería hacer? Seguir con mi vida en España o seguir un proyecto loco en Chile. ¿Y qué haría en Chile?...Pero qué hago aquí.
La fiebre aumenta con la tristeza, pero la respuesta llega en las calles de Paniza. La gente del pueblo dándome la bienvenida, mi querida Tere Pardos sanándome con uno de sus caldos maravillosos, Ana dándole a los niños dulces navideños, de esos que nos perdimos por no estar aquí.