Escribo esto con los residuos del trauma causado por los sucesos, jeje. Lo escribo en el insomnio de (espero) mi último día como teacher en un liceo de este 2018.
Debido a la falta de teachers en Venezuela (y de profesionales en general), mi Servicio Comunitario de la Universidad (estudio Educación mención: Idiomas Modernos) fue, en parte, el impartir 40 horas de inglés o francés en alguna escuela pública.
Como guinda del pastel, al acercarme al Liceo público la Directora me encarga sacarles calificaciones en todas las clases, con el fin de que obtengan su nota de tercer lapso 4 meses antes de que termine el año, ya que llevan unos 6 meses sin profesor (y no creen tener conseguir uno en lo que resta de tiempo).
Para quienes les pique la curiosidad, un teacher de liceo debe ir preparado para escuchar todos los días "profe, ¿escribo mi nombre en español, o en inglés?"
Al igual que la matemática o la física, el inglés (en su mayoría) posee respuestas específicas a cada ejercicio. La diferencia del inglés con las mencionadas materias es que las respectivas respuestas son mucho más fáciles de compartir. Suele ser más sencillo decir al compañero una palabra o frase que decirle la fórmula y proceso de cómo resolver un ejercicio, y por último la respuesta en sí.
Siendo este el caso, procedo a indicar que entre el alumnado hay siempre buenos y malos ninjas. Los buenos irán a buscar algo al pupitre del que sabe en pleno examen, mientras que el compañero entretiene al profesor. Si susurran, se excusaran "¡le estaba pidiendo la regla!" cuando en la prueba no se necesita regla.
Aunque se estipule que sin cuadernos, que se prohíbe susurrar o mirar al lado, que se prohíbe prestar el sacapuntas durante del examen... Es IMPOSIBLE mirar a 40 alumnos a la vez. Todos son, además, actores talentosos y muy rápidos.
Los malos ninjas se pararán al lado del compañero a preguntarle o decirle las respuestas sin piedad y pausa, sin disimulo ni temor a la muerte.
En una ocasión, vi a una chica copiando rápidamente el contenido de una hoja hacia otra. Efectivamente, estaba copiando el examen entero. Dos veintes (la mayor nota), con la misma caligrafía y las mismas respuestas, pero diferente nombre. Era muy obvio.
Procedí a quitarle ambas hojas, y hasta el final de la hora estuvo exigiendo que le repitiera el examen, y que solo lo hacía por su amiga que estaba enferma (cuando estaba claro que quienes no asistieran podían realizarlo otro día). En fin, ella y su amiga enferma aparecieron otro día para exigir hacerlo de nuevo.
Igualmente, en el examen final vi que un chico (muy majo y bien portado en clase) hizo mil locuras y malabares imposibles en su hoja de examen. Admitió que no entendía nada. Le dije que no se preocupara, que estudiara el fin de semana y se presentara de nuevo a realizarlo. Efectivamente se presentó
Pero no estudió nada.
Pidió en cambio, con simpatía, por favor tener 20 en la nota final, para no raspar inglés. Ahí revisé en la lista para darme cuenta de que obtuvo un 01 en el primer lapso, no tendrá nota de segundo lapso y necesitaba un 20 en el tercer lapso para aprobar con un 10. Tremendo caso...
Como otra anécdota, en una ocasión estaba con mis amigas impartiendo clase (ellas también hacían Servicio) y un grupo de alumnos abrieron las ventanas para decirnos cosas obscenas. Antes de irse, tiraron una faja de billetes de 100 bolívares al salón, y flotaron por los alrededores, como en un sueño. Se fueron gritando que eran "para nuestros pasajes", y los estudiantes del salón quedaron peleándose por el efectivo.
Como moraleja final, escribo para recordarles que los profesores más ocupados a final de año son los de matemática, los de física y los de inglés. Les deseo un buen día, y en su adolescencia, ¿pasaron por un caso similar? :b