De pequeños como cualquier niño siempre hemos querido una mascota, un animalito que sea nuestro amigo, confidente cuando los papas nos reprenden o simplemente para jugar con ellos. A casi todas las personas nos gustan los animales, algunos más que otros, pueden der perros, gatos, peces o hasta algún ejemplar exótico, muchos sentimos la necesidad de contar con ese elemento que complementa a toda familia.
Hace casi siete años llego a mi familia una pequeña cachorra a la que llamamos KYRA, una Husky Siberiana traviesa y juguetona que rápidamente nos enamoró y que se convirtió en la hija menor de nuestro hogar
Ya han pasado algunos años y entre risas y rabietas nuestra kyra fue creciendo, terca independiente, perezosa y posesiva y hasta le gusta posar para las fotos.
De acuerdo a los especialistas el tener una mascota representa un gran beneficio para la familia, porque además de ser una compañía, el cuidado y atención que debemos prestarle nos permite olvidarnos de las preocupaciones, nos relaja, lo que beneficia nuestra salud.
En este sentido por supuesto Kyra exige nuestra atención, le gusta que la cepillemos y la acariciemos, y a la hora de su alimentación parece que quisiera hablarnos, los Husky o como también le llaman los lobos siberianos no ladran, solo aúllan
Como es normal llego su momento de tener familia y nos convertimos en abuelos de unos preciosos cachorros que nos recordaron la llegada de nuestra hija canina, igual de traviesos y comelones.
Las mascotas son criaturas que se integran fácilmente y pasan a formar parte del grupo familiar, la mayoría de ellos aprenden a comportarse cuando se les educa correctamente, y se convierten un apoyo para las personas cuando se atraviesa por momentos difíciles porque nos inspiran cariño, amistad, fidelidad y otros sentimientos y emociones que cambian nuestra actitud
Mi hogar tiene a Kyra que nos ha dado y compartido algunos momentos tristes y muchos felices, crecimos como familia y esperamos seguir teniéndola por muchos años más.