Hoy voy a compartir con ustedes la experiencia de viajar hasta la Isla de Margarita en barco, como sabemos para llegar a la perla del Caribe hay dos opciones aérea o marítima, la primera opción es muy práctica y súper rápida para llegar desde cualquier parte de Venezuela, en mi caso lo he hecho desde Barcelona – Anzoátegui y el vuelo dura escasos 15 minutos, generalmente este método de viaje lo usan personas que viajan solas, por cuestiones de trabajo, entre otras variantes y la segunda forma de trasladarse es por mar, a través de las compañías de Ferrys que operan en el país, unas con salidas desde el puerto de la Guaira, otros de Cumana, Puerto La Cruz y Guanta hasta llegar a Punta de Piedra que es el puerto de la isla, esta opción es la más utilizada por los turistas puesto que van en grupos grandes y tienen la facilidad de trasladar sus vehículos, el tiempo de viaje es variante de acuerdo al tipo de barco que se tome, pero varían alrededor de 2 a 5 horas, sin embargo es un viaje bastante placentero porque uno puede salir a tomar aire, observar los paisajes, los delfines y el pleno mar por los cuatro lados.
Saliendo prácticamente de Puerto La Cruz cuando pasamos frente al parque nacional Mochima, esta la gigantesca piedra conocida como La Cara del Pirata, claramente se ve el rostro, con una pañoleta roja y el ojo tapado, sin duda alguna la naturaleza sorprendiéndonos.
Durante el viaje disfrutamos del Mar Caribe donde incide el sol con el agua y genera ese azul turquesa que cautiva miradas y hacen un escenario espectacular, en gran parte del recorrido se observan delfines que van al paso del Ferry por un largo trayecto.
Cuando el barco está muy cerca de su destino se comienza a observar dos majestuosas montañas casi del mismo tamaño en forma de senos, conocido como el monumento natural Las Tetas de María Guevara están ubicadas al ladro de la famosa Laguna la Restinga. Cuenta un personaje de la isla que su nombre se debe a una mujer de Cumaná que estuvo presente en la Guerra por la Independencia de Venezuela quien batalló hasta su muerte y el cuerpo lo enterraron entre esos cerros, que hoy en día llevan su nombre.
Seguiré mostrándoles bellezas naturales con sello Venezolano. Saludos a todos.