Los oídos de Dios escuchan en todo momento a los justos y en el momento que cree oportuno, atiende a su ruego.
Muchos pasajes bíblicos demuestran que Dios escucha atento nuestras oraciones, mas aún de aquellas personas que le obedecen y guardan sus mandamientos.
No importa lo que sea que le pidamos, siempre que esté sujeto a su voluntad, pidan, pidan y él les dará, aseguremos pues, que aquello que pidamos en nuestras oraciones sea de su agrado.

Cuando oremos debemos ser sinceros, abrir nuestros corazón, es comunicarnos con Dios no mostrar una letanía repetitiva que se muestra distante y fría, parece que fueras a estudiar para un examen y contestas las preguntas de forma al caletre, muestra a Dios tus sentimientos y tus deseos.
Dios nos conoce perfectamente, sabe lo que queremos mucho antes de pedírselo, él espera que se lo pidamos, que nos comuniquemos con el por medio de la oración y se la enviemos a través del Cristo.
Cuando ores, recuerda que hablas con nuestro padre creador, abre tu corazón, no solo para pedir sino para dar gracias también.


Imágenes también son realizadas por mí con MediBang Paint Pro.
2019