Muchas personas quedan destrozadas cuando ocurren estas rupturas, generalmente una de las partes (la que decida) es quien queda bien y continua su vida, mientras la otra, se estanca en un duelo.
La persona está herida no solo porque un día todo lo tenía y al parecer las cosas marchaban bien o siempre estaban en constantes discusiones y al otro día, ya no tienen nada.
Más hiere el sentimiento de traición, pues el 80% de los casos de esta ruptura son por infidelidad, el otro porcentaje lo incluyen personas que han sido víctimas de maltratos o desprecios o sencillamente se les acabó el amor y decidieron terminar para bien de los dos, pero como podemos ver, el porcentaje es bajo y compartido, conclusión que he llegado a lo largo de la vida entre familiares, amigos, cercanos, conocidos o nivel general.

Para superar esta etapa es necesario que tanto la parte afectada como quien decidió el divorcio, piensen, que tienen la esperanza y el derecho de ser felices y vivir un amor real y recíproco.
Hay ocasiones que las personas quisieran "salvar su matrimonio" pero, no pueden manipular el libre albedrío, reteniendo a alguien que no quiere estar con nosotros bajo cualquier excusa; esto es un camino muy difícil de transitar, lleno de dolor, espinas e infelicidad para ambas partes ,lo mejor es dejarlo ir, y si regresa, piénsalo bien, si te falló una vez...
Pasar por un divorcio es una situación que genera cargas negativas y mucho estrés, la tensión entre ambas partes puede llevar a una enfermedad, la decepción y el sentimiento de abandono, repercute en el autoestima, lo mejor que puedes hacer para superar esto es:
Desahógate:
No te quedes con esos sentimientos reprimidos en tu corazón.
Cuide su salud:
Preocúpate y quiérete a tí mismo.
No te aísles:
Sal a pasear, distraerte, divertirte, dedica tiempo a ti mismo y si puedes hacer una jornada de ejercicios te ayudará mucho.
No caigas en provocaciones:
Ignora los comentarios mal sanos de las personas.
Fortalezca su relación con Dios:
Él te ayudará a superar ese momento difícil en tu vida, habla con él a través de la oración, ayudará a superar tu dolor.

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia
isaias 41:10
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960.
Imágenes de mi creación.
Texto tomado de La Biblia.