Dios todo poderoso, consuelo de los afligidos,
acude en mi auxilio ahora
que tengo mi corazón herido.
Protégeme de quienes traman el mal contra mí
y quieren hacerme infeliz.
Oh! dulce y amado Jesucristo,
dame fuerzas que ya no resisto.
Padre amado te envío mi oración,
por medio de Jesucristo el redentor.
Escucha mis súplicas llenas de dolor.
Has que mi proceder esté lleno de amor.
No permitas que el mal me venza
y envíame lo que mejor me convenga.
Solo tú conoces mi pasado,
perdona todos mis pecados.
Alivia mi dolor, mi señor.
Alivia mis penas, señor de señores.
Reconozco mis errores.
Mantenme conforme a tu voluntad
y líbrame de todo mal.
Imágenes realizadas por mí con MediBang Paint Pro.
2019