No les ha pasado que, a veces sienten que todo se encuentra en total desorden, desde tus pensamientos hasta la vida en general, es como si te encontrases sumergido en una piscina de pelotas o en esa ropa que sueles acumular en la silla de tu habitación, y no obstante, te sucede precisamente lo que le pasa a tu madre cada vez que nota dicho desorden, es decir, estrés mental y hasta emocional que colapsa hasta gritar.
No les ha pasado que, a veces planifican y planifican y nada les sale como quieren, pero basta que llegue alguien a decirte que lo que no se planifica siempre sale bien, a fin de cuentas a esa persona siempre le ha funcionado. Pero luego vas tú, acatas el disque consejo y resulta que nada te sale o sencillamente hasta las cosas te salen peor.
No les ha pasado que, cuando menos respuestas tienes a ciertas cosas, la gente se empeña más rápido en formular las preguntas idóneas y exactas para que te quedes en blanco y… sin respuesta alguna.
No les ha pasado que, saben precisamente lo que les sucede y necesitan pero mágicamente eso los impacienta más.
No les ha pasado que, quieren algo con tantas ganas y fuerzas y aun así no logran obtenerlo, y sienten que poco a poco están cayendo en la frustración.
No les ha pasado que, a veces sientes que te resignas o que por inercia empiezas a suprimir y suprimir, que te obstina todo lo que te rodea (las voces, las conversaciones con poco sentido común, las peleas vacías, en fin).
No les ha pasado que, quisieran desconectarse de todo, pero siempre habrá algo que te mantendrá anclado por un rato más.
No les ha pasado que, se sienten cansados tanto en lo físico y en lo mental, tanto que te sientes como un robot, o bueno, es la única manera que lo ves para seguir en tu rutina diaria sin sorprenderte como aún logras continuar.
No les ha pasado que, necesitan un respiro, porque sabes que estás harta de muchas cosas.
No les ha pasado que, cuando eres una persona centrada, segura de sí, te agobias y te estresa todo el caos y desorden que hay en tu vida, que buscas tener más paciencia y no puedes adquirirla.
No les ha pasado que, una vez que drenas sale alguien a juzgarte como si todos fuesen perfectos o ninguno pasara por situaciones similares.
La vida es una montaña rusa y es cuesta arriba. En ocasiones hay que vivir este tipo de sentimientos para buscar más nuestro centro. Para saber a ciencia cierta que queremos, y por qué no, para que nos sirva de prueba en saber que tanta fortaleza tenemos.
Lo fácil encanta a cualquiera, de hecho, lo fácil seduce y es atractivo. Pero lo correcto es dejarse sentir cada emoción siempre y cuando estemos conscientes de ellas. Y de este modo, actuar de manera inteligente en pro de respuestas y soluciones.
El tiempo no da respuesta, el tiempo te da el espacio para que todo encaje como debe encajar. Para que poco a poco lo desordenado agarre orden y para que las aguas vuelvan a su lindo caudal.