Resulta difícil creer que hasta hace 300 años, los trabajos solamente podían ser realizados por personas, animales, o por la energía del viento y el agua. Este cambió en el siglo XVIII, cuando se inventó el motor a vapor, que impulso el transporte y las máquinas para manufactura. La Era del Vapor continuó durante 200 años, hasta que llegaron los motores eléctricos y a combustibles líquido.
ECHANDO VAPOR
Los primeros motores de vapor se utilizaron para extraer el agua de las minas. En 1763 le pidieron a un ingeniero escocés llamado James Watt que arreglara uno de esos motores, pero él vio la forma de mejorarlo y en 1769 inventó un motor de vapor más eficiente. EL invento de Watt tuvo tanto éxito que se lo usó para mover las máquinas de las fábricas. Su invento también ayudó a que otras personas desarrollaran las locomotoras de vapor para los trenes.
ELECTRICIDAD DESDE EL MOVIMIENTO
En 1869, un ingeniero electricista francés llamado Zénobe Théophile Gramme invento un dínamo; una máquina que transforma el movimiento mecánico en electricidad y que genera una corriente eléctrica continua. EL dinamo de Gramme superaba a otros intentos de la época.
FUERZA MOTRIZ
Casi todos los motores que tienen los automóviles actuales se llaman motores de combustión interna. El primero, armado en 1859 por el belga Etienne Lenoir, funcionaba a gas. Más adelante, los ingenieros alemanes Gottlieb Daimler y Karl Benz desarrollaron motores a nafta lo suficientemente livianos como para usar en automóviles.
ENERGÍA SOLAR
Las células fotoeléctricas convierten la luz del Sol en electricidad. Se inventaron en Alemania en la década de 1890. Unas pocas células solares diminutas pueden hacer funcionar una calculadora de bolsillo, y dispuestas en panales grandes pueden generar electricidad en los hogares y en los satélites.

Como dato curioso, la Solar I, en california, Estados Unidos, es la mayor planta
de energía solar del mundo. Se construyo en 1982 y usa 1818 espejos
que rastrean el Sol para producir 10 megavatios de electricidad.
